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45 años de cuando ‘Face Value’ convirtió a Phil Collins en una estrella global, por fuera de Genesis

  • Publicado febrero 13, 2026
45 años de cuando ‘Face Value’ convirtió a Phil Collins en una estrella global, por fuera de Genesis
Cortesía Atlantic Records

Con canciones como “In the Air Tonight” al frente, el artista británico combinó su dolor con las cadencias del soul para llevar el rock progresivo al estrellato pop mundial.

Face Value, publicado el 13 de febrero de 1981, confirmó de inmediato a Phil Collins como un compositor destacado, más allá de su papel como vocalista y baterista de la exitosa banda de rock Genesis. Al mismo tiempo que reveló a un artista mucho más íntimo, vulnerable y con una amplitud compositiva inesperada. De este modo, lo que comenzó como un acto privado de supervivencia acabaría convirtiéndose en uno de los álbumes debut más decisivos de los años ochenta.

En primer lugar, los orígenes de este álbum fueron profundamente personales. En 1979, el matrimonio de Collins con su primera esposa, Andrea, se derrumbó, dejándolo solo en su casa de Shalford (Surrey). Ante esta situación, en lugar de volver de inmediato al trabajo con la banda, empezó a escribir y grabar canciones por su cuenta como una forma de procesar las consecuencias emocionales.

Así fue como utilizando un sintetizador Sequential Prophet-5, piano, una caja de ritmos Roland CR-78 y una sencilla grabadora de ocho pistas, Collins construyó maquetas sobrias y sombrías que captaban su aislamiento, su rabia y su confusión. En un principio, estas grabaciones no estaban pensadas para un álbum en solitario; simplemente eran una forma de terapia. Sin embargo, a medida que las canciones se acumulaban, quedaba claro que formaban un cuerpo de trabajo coherente, que no encajaba con la dirección musical de Genesis.

De hecho, algunas de esas primeras composiciones, entre ellas el clásico “In the Air Tonight” o la orquestal “If Leaving Me Is Easy”, fueron ofrecidas a Genesis, pero se descartaron por ser demasiado desnudas y personales. Lejos de ser un revés, ese rechazo resultó decisivo. Collins se dio cuenta de que la música que estaba escribiendo requería una plataforma distinta, una en la que pudiera mantener intacta la crudeza emocional y conservar el control creativo total. Razón por la que firmó contratos en solitario con Virgin Records en el Reino Unido y Atlantic Records en Estados Unidos, con lo que pudo separar deliberadamente su identidad como solista de su papel en Genesis.

Con dicho objetivo – y un conjunto completo de maquetas en la mano –, Collins llevó el proyecto a estudios profesionales. Así, las sesiones principales tuvieron lugar entre agosto y diciembre de 1980 en Town House Studios, en Londres y The Village Recorder, en Los Ángeles, con el trabajo final completado en enero de 1981.

Vale la pena destacar que Collins produjo el álbum él mismo, trabajando estrechamente con el ingeniero Hugh Padgham, cuyo sonido limpio y atmosférico pronto se convertiría en una de las señas de identidad del pop y el rock de los años ochenta.

Dentro de este marco, las primeras canciones escritas y grabadas para Face Value constituyeron el verdadero núcleo emocional del álbum. Entre ellas, destacó desde el inicio “In the Air Tonight”, concebida muy temprano en el proceso creativo. En particular, la canción se construye sobre un inquietante patrón de caja de ritmos, sintetizadores sombríos y una interpretación vocal que suena más a confesión íntima que a una pieza de pop convencional. A lo largo de su desarrollo, la tensión se mantiene contenida hasta desembocar en un clímax marcado por una explosión de batería tan poderosa que resulta imposible no conmoverse.

En cuanto al comportamiento en listas, el sencillo alcanzó el No. 11 en el listado CHR (Contemporary Hit Radio) de Radio & Records y el No. 19 en el Hot 100 de Billboard. Mientras tanto, en el Reino Unido llegó al No. 2. No obstante, tres años después su popularidad se amplificó de manera decisiva gracias a su inclusión en la serie de televisión Miami Vice, que la convirtió en un himno generacional.

Junto a este tema, aparecieron “I Missed Again” y “You Know What I Mean”, canciones que reflejaban el mismo periodo de agitación emocional, aunque explorado desde estructuras más cercanas al funk, el jazz y el pop. En particular, “I Missed Again” fue el primer sencillo enviado a la radio en Estados Unidos. Allí, logró ascender hasta el No. 13 del conteo CHR de R&R y el No. 19 en el Hot 100 de Billboard, mientras que, en su Inglaterra natal alcanzó el No. 14.

En conjunto, estas canciones marcaron el tono de todo el proyecto, profundamente personal, pero arraigado tanto en el soul y el R&B estadounidenses como en el rock británico.

A medida que avanzaban las sesiones, Collins amplió el alcance del álbum. Por un lado, reinterpretó “Behind the Lines”, originalmente una canción de Genesis, convirtiéndola en un inicio contundente impulsado por metales. Por otro, permitió que piezas más silenciosas y frágiles como “The Roof Is Leaking” y “I’m Not Moving” convivieran con momentos explosivos como “Thunder and Lightning”.

De manera audaz, Collins eligió cerrar Face Value con una versión de “Tomorrow Never Knows” de los Beatles y despojar el clásico psicodélico para reconstruirlo con producción moderna; así con con su propia voz, tan inconfundible. Además, en muchas ediciones, los últimos instantes se desvanecen en una pista oculta en la que Collins canta suavemente “Over the Rainbow”, un sutil homenaje a John Lennon y una oda reflexiva para un álbum nacido del desamor.

En cuanto a su impacto, en el Reino Unido, el álbum alcanzó el No. 1 y se mantuvo en esa posición durante tres semanas consecutivas; mientras que, en el Billboard 200 de Estados Unidos llegó hasta el No. 7 en 1981.

A partir de este punto, y hasta principios de los años noventa, Phil Collins se consolidó como el baterista-cantante más importante del mundo. En consecuencia, su atractivo para el público recordaba al impacto que habían tenido los Beatles en su apogeo. Al tiempo que también comenzaba a ganarse el respeto de sus compañeros músicos como un baterista técnicamente brillante.

Written By
Rodolfo Ovalle