John Jairo Pérez: “No va a pasar mucho tiempo sin que un tema parrandero se gane un Grammy”
El trovador, personaje radial e intérprete de canciones de diciembre como “Se Murió Mi Canario”, nos habla de la actualidad de su género y de sus acercamientos con Ryan Castro.
Es probable que la canción contemporánea de diciembre que más impacto haya tenido este año en radios y en plataformas digitales sea “Mi Fortuna” de Ryan Castro [actualmente, No. 2 en el Colombia Hot 100]. Sin embargo, artistas como Pasabordo o el propio Castro, quienes recientemente han lanzado las llamadas ‘canciones de diciembre’, también han sido muy juiciosos en observar a los grandes caballos de este género colombiano. John Jairo Pérez, reconocido por interpretar éxitos como “Se Murió Mi Canario”, entre ellos.
Por ejemplo, Pasabordo actualmente está presentando una canción llamada “El Cachón”, en compañía de Pérez y el también conocido como Richy – alterego de Ryan Castro en temporada decembrina – lo buscó el año pasado para uno de sus videos (“El Chucu Chucu”, con Juanes). Los tiempos no coincidieron y el equipo del artista le pidió un audio para incluir en el tema. Así que el esperado ‘featuring’ podría llegar más pronto de lo que imaginamos.
¿Pero quién es John Jairo Pérez? Comenzó haciendo trova y se coronó como Rey Nacional de la Trova en 1981. Una década más tarde se unió a Crisanto Vargas y Diego Duque, para fundar El Manicomio de Vargasvil, un proyecto de comedia, que nació como un programa de radio y luego se transformó en uno de los espectáculos humorísticos más reconocidos de Colombia. A mediados de esa misma década, también lanzó el que podría considerarse el mayor éxito de su carrera llamado “Se Murió Mi Canario”, que a su vez era una parodia de otro éxito noventero: “El Canario”, de la agrupación española No Me Pises Que Llevo Chanclas.
Pérez es un personaje polifacético, quien además ha hecho humor en su programa de radio en la Organización Olímpica y teatro, pero una de las facetas que lo ha hecho tan popular entre los colombianos tiene que ver con el hecho de que, en los últimos 25 años, ha pegado muchos de los éxitos que suenan cada diciembre. Además de “Se Murió Mi Canario” pueden contársele “Imelda Se Revelió”, “El Pájaro Loco”, Pedro Machete”, “El Ques Ques”, “Me Voy De Remate” o “El Desempleado”, entre muchos otros.
En la radio, también ha hecho personajes como Don Ebrio, Evelio Jaramillo o Imelda, quienes se han convertido en protagonistas de sus canciones. Siempre, como dice el propio Pérez en su página web, “combinando su amor por el humor con un profundo respeto por las tradiciones y costumbres antioqueñas”.
Durante la entrevista con Billboard Colombia, John Jairo Pérez menciona dos fenómenos, que tal vez sea necesario analizar con detenimiento. El primero, que muchas de sus canciones han adquirido una nueva vigencia, tanto así que ya no solo suenan en cada diciembre, sino que los más jóvenes las están consumiendo como si fueran composiciones nuevas. El segundo, que artistas como Pasabordo, Ryan Castro o Juanes le están dando nuevos aires a la música de parranda, un detalle que para el trovador, humorista, locutor, actor e intérprete de éxitos podría ser fundamental para entender el futuro de este género musical.

Usted ha sido parte del Manicomio de Vargasvil y ahora hace radio en Olímpica. ¿Pero cómo comienza su carrera como humorista o artista que hace esas canciones con doble sentido que suenan cada diciembre?
Bueno, primero lo primero, yo comencé como trovador. Vos sabés que en Antioquia y el Eje Cafetero la trova es muy importante, la improvisación, algo así como la payada de los argentinos. Yo empecé en el Festival Nacional de la Trova. Tuve la fortuna de haber ganado el Festival Nacional en el año 81, hace tiempo, y de haber sido Rey de Reyes de la competencia. A partir de ahí empecé por la improvisación y empecé a componer, a hacer parodias, también tenía esa vena del humor y me fui yendo por ahí. Más adelante fue que fundamos El Manicomio de Vargasvil.
Lo fundamos entre Diego Duque, que ya falleció, Crisanto Vargas y yo. Luego nos separamos y yo seguí por mi lado, hasta ahora, hace ya dieciocho, diecinueve años… que trabajo con la organización Olímpica. También trabajé para Caracol, Todelar, RCN, diferentes medios; pero ahora me estabilicé con Olímpica Stereo, donde he creado y sacado personajes como Don Ebrio, Don Evelio y todos esos personajes de humor que he ido enriqueciendo, mejor dicho, que son una proyección de John Jairo Pérez.
Todos trovan, todos cantan, todos hacen humor. Son como unos muñequitos [caricaturas], unos títeres que manejo con la versatilidad que tengo con cada uno de ellos. Lo que me ayuda a estar siempre vigente y renovando cosas.
Justo ahí quería llegar. ¿En qué momento usted empieza a crear los personajes que muchos hemos conocido a través de sus canciones?
Cuando nosotros hacíamos el Manicomio [de Vargasvil], porque desde muy niño yo imitaba voces, de profesores [de colegio] por ejemplo. Y para ese entonces comenzamos con personajes políticos, pero me fui cansando de eso; de la actualidad. Pues, cuando se bajaba un presidente o un gobernador, ahí se moría el personaje. Así que empecé, más bien, a crear personajes de la cotidianidad, que tuvieran más vigencia, más durabilidad, digamos, en el tiempo.
Y comencé con varios de ellos, pero de los que se desarrollaron fueron Don Ebrio, Don Evelio, la mujer de Evelio [Imelda], la cuñada y ahí se llenó la familia. Por ejemplo, toda familia tiene una tía con un esposo que es bien machista, pero aún así en la familia ella es la que manda o qué sé yo. Entonces las personas se identifican con esos personajes que me han ido dando vigencia en mis obras de teatro, en la radio, en todos mis shows en tarima.
Creo que el personaje que arrancó, que fue Don Ebrio, tiene alrededor de 20 años, unos 25 años, algo así. Pero porque lo he ido trabajando, puliendo… el caracterizarlo me ha dado mucha briega [dificultad]; yo no me veía ahí. Pero hablé con muchos actores amigos para que me ayudaran y ellos me decían que en algún momento me iba a identificar con él. Jader Guerra, un amigo que hace clown, me decía que Chaplin, para encontrar su personaje, se tardó como 20 o 25 años.
En canciones como “Imelda Se Revelio” o “El Ques Ques”, su parodia al “Ras Tas Tas”, usted también ha instaurado estos personajes…
Ahora que me preguntas eso, llegó un momento, por ejemplo, aquí en Puerto Rico [lugar donde está Pérez, de vacaciones, en el momento de la entrevista], donde yo tuve un éxito que me abrió las puertas que es “Se Murió Mi Canario” [uno de sus primeros temas, donde se pone en la piel de un hombre de avanzada edad con disfunción eréctil]. Se pegó de una y lo grabaron en merengue, en un montón de versiones.
Entonces yo vi que podía ser más que John Jairo Pérez y así le fui dando vida a nuevos personajes, que también se nutrieron mucho con la música, lo que me abrió nuevos espacios a nivel escénico, de teatro.
Uno ve ese fenómeno de las canciones que suenan en diciembre como algo muy colombiano, pero “Se Murió Mi Canario” también pegó mucho en México ¿Por qué?
Porque esas canciones pasaron fronteras, primero. También por la picardía y el humor que tienen, el doble sentido que tienen. Sabes que en diciembre hay una licencia para el doble sentido, la picardía y hasta ir más allá. La radio nos pasa y es una época de alegría, de picardía, que para otros países no es solamente de Navidad. A decir verdad, cuando llega un tema de esos, puede ser verano, puede ser enero, puede ser Semana Santa y se pega en otras épocas. Han ido trascendiendo de una manera que, por ejemplo, yo ya trabajo durante todo el año.
Un fenómeno que también ha ocurrido es que ha habido como un interés retrospectivo de esta música. Por ejemplo, “Imelda Se Revelió” es un tema que lleva grabado más de 11 años y le hicimos un vídeo en pandemia, que no alcanzamos a sacar durante la pandemia. Se hizo en croma, porque entonces no había forma de grabar en exteriores y lo montamos.
Se viralizó de una manera tal, que Ryan Castro, Blessd, modelos famosas, todo el mundo tenía que ver con ese tema y no esperábamos que todavía siguiera tan fuerte, lleva dos años ranqueando durísimo. Hace veinte días también salí a una tarima y toda la gente estaba coreando “Al Bajad Mamad” [su parodia humorística de la música árabe], una canción a la que hace pocos años decidí hacer un video nuevo, con bailarinas. Mucha gente cree que son temas que salieron este año.
Recuerdo que muchos éxitos tuyos ni siquiera tenían vídeo…
Las plataformas, las redes sociales nos han ido dando información de que está sonando. Así que ahí decimos ‘vamos a hacerle video a este tema’, porque ya es obligado y este negocio de la música hace que tengas la parte audiovisual bien organizada. En eso hemos estado y nos ha ido maravillosamente, nos ha funcionado muy bien. Me asombra con los niños chiquitos, yo digo: ‘Dios mío, ¿pero qué es esto?’.
Mientras canto las canciones se me suben a la tarima y yo no soy un comediante de niños, incluso hasta cuidado debo tener porque vos sabés que en mis canciones hay cosas que son subidas [de tono]. Eso me ha puesto un reto, yo tengo que respetar ese público.
Hace poco lanzaste “El Brujo Sabio” con Hernán Gómez, intérprete de éxitos como “La Cantina” y hermano de Darío Gómez, un tema que me imagino que también ya está sonando en emisoras nacionales.
Sí, incluso Hernán Gómez va a cantar ahora el 29 de diciembre en un evento de Olímpica. Yo no voy a poder estar, pero el video quedó precioso.
Es un tema de Gildardo Montoya, en homenaje a él y Hernán tuvo la deferencia de llamarme y, aparte de eso, yo he querido mucho a esa familia [los Gómez]. Así que lo hicimos y se hicieron más juntes, la música parrandera este año ha tenido mucha vigencia.
Clásicos de esta música de diciembre, la que es en doble sentido, como el “Hijo de Tuta” de Lisandro Meza u otras de los años ochenta o noventa… ¿han inspirado tu música?
No tanto Lisandro, porque Lisandro ha sido vallenato, más bien. Pero sí Octavio Mesa [intérprete de “El Jornalero”, que vendría a ser una especie de versión sin censura del “Hijo de Tuta”], porque la de él es una versión muy paisa, muy de nosotros.
Igualmente los [hermanos] Bedoya: Joaquín, Agustín. También Los Muñoz, Gildardo Montoya [también intérprete de “”El Arruinado” y “El Trovador del Valle”], ni se diga. Toda esa gente que fue punto de referencia para la carrera mía. Imagínate que yo, viniendo aquí a Puerto Rico, quería ser merenguero o cantar música tropical. Pero hubo un momento en que pensé: ‘hombre, esta música de nosotros no tiene gente nueva metiéndole oxígeno’. Y dije: ‘me voy a meter por aquí, me voy a ir por aquí’.
En este momento, a la música de parranda, yo le agradezco un montón. No va a pasar mucho tiempo sin que un tema parrandero se gane un Grammy. Porque ahí está Ryan, ahí están los muchachos nuevos haciendo parranda. Lo llaman a uno y lo tienen como punto de referencia, porque en el barrio de ellos se criaron con esa música.

Eso te iba a decir, lo de Ryan Castro haciendo música de parranda y lanzando temas de ese estilo todos los años. Incluso creó a Richy, su alterego y toda esa vuelta…
De hecho, el año pasado, cuando cantó con Juanes, él me llamó, para que yo estuviera con ellos en el video promocional del tema, pero ya estaba aquí en Puerto Rico. Ellos me llamaron un sábado y la grabación era un viernes. Estábamos muy a contrapié y además yo no estaba en San Juan, sino en una isla cercana que se llama Vieques.
Me pidieron que si les daba el audio, así que les hice un audio para que ellos lo montaran en el vídeo. Eso me gustó mucho y no porque me hubieran llamado, sino que lo que me agradó fue que los muchachos ahora, todos estos jóvenes que están en lo urbano, le hayan puesto el ojo a la parranda. Y que la sienten porque se criaron con ella, pero ahora le dan su toque actual.
¿Crees que haya posibilidad de grabar con alguno de ellos?
Sí, sí, sí, sí. De hecho este año grabé “El Cachón” con Pasabordo. Estuvimos tratando de hablar con Ryan, pero por las dificultades de tiempo y de toda esa cosa… pero yo creo que se va a hacer.
