preloader
Loading ...
memorias Noticias

35 años del álbum homónimo de Divinyls, el del clásico “I Touch Myself”

  • Publicado enero 29, 2026
35 años del álbum homónimo de Divinyls, el del clásico “I Touch Myself”
Cortesía Virgin Records

Impulsado por una canción que rompió tabúes al celebrar el deseo femenino, el disco se convirtió en un No. 1 en Australia y entró al Top 10 mundial.

Liderada por la provocadora Chrissy Amphlett, cuya composición junto al guitarrista Mark McEntee formó la base creativa del grupo, Divinyls grabó trabajos notables a lo largo de una carrera que se extendió por más de 15 años. Desde sus inicios, la imagen sexy de la cantante complementaba la urgencia hipnótica de la música, logrando así que la banda captara por completo la atención del público.

Amphlett, quien anteriormente había trabajado con la banda de country rock One Ton Gypsy, conoció a McEntee en Sídney a comienzos de 1980, y fue entonces cuando el dúo comenzó a trabajar bajo el nombre de Divinyls. Durante su primera etapa, la agrupación grabó cuatro álbumes entre 1982 y 1988 para Chrysalis Records, además de una banda sonora para WEA. Sin embargo, con el cambio de década, el dúo encontró una oportunidad con Virgin Records, lo que marcaría el paso más decisivo de su carrera y le abriría definitivamente las puertas al reconocimiento global.

El álbum homónimo Divinyls de 1991 representa el momento definitivo en la carrera internacional de la banda australiana, ya que capturó a Chrissy Amphlett y Mark McEntee en el punto exacto donde su instinto rock más crudo se encontró con una composición pop de nivel mundial. Lanzado el 29 de enero de 1991, el álbum llegó tras un periodo de transición para el grupo, tanto creativa como geográficamente, y se convirtió en su lanzamiento más exitoso a nivel comercial, alcanzando el puesto No. 5 en Australia y consolidando su entrada en el mercado estadounidense, donde llegó al No. 15 del Billboard 200.

Los orígenes del álbum se remontan a 1990, cuando Amphlett y McEntee se trasladaron a París y comenzaron a escribir nuevo material mientras vivían allí.  De ese proceso surgió una identidad melódica y emocional temprana para el proyecto, aunque el álbum terminó de definirse en Estados Unidos, donde Divinyls grabó entre julio y octubre de 1990 en Groove Masters Studio, en Santa Mónica, California.

La producción estuvo a cargo de la propia Amphlett y McEntee en colaboración con el productor e ingeniero David Tickle, cuyo dominio tanto del rock como del pop le otorgó al álbum su sonido elegante pero contundente. Tickle también fue uno de los ingenieros principales junto a Robert Salcedo. Posteriormente, las mezclas fueron realizadas por Rob Jacobs, Salcedo y Brian Scheuble, mientras que la masterización final quedó en manos de Doug Sax, una figura clave en la historia de la ingeniería de sonido. Como resultado, el disco se mostró mucho más amplio y radiofónico que los trabajos anteriores de la banda, sin perder su franqueza emocional.

Aunque Divinyls giraba esencialmente en torno a la dupla Amphlett–McEntee, el álbum contó con un elenco notable de músicos de sesión. Entre ellos, Randy Jackson, quien más tarde alcanzaría fama televisiva pero que ya era un bajista muy solicitado, tocó el bajo en gran parte del disco. Asimismo, Benmont Tench, de Tom Petty and the Heartbreakers, aportó piano y órgano Hammond, añadiendo calidez y una textura clásica de rock. Por su parte, Charley Drayton se encargó de la batería, la percusión e incluso la armónica, mientras que Brian MacLeod y Scott Crago sumaron más capas rítmicas.

La lista de canciones refleja un equilibrio cuidadoso entre la inmediatez pop y la actitud rock. Por un lado, temas como “Make Out Alright”, “Lay Your Body Down” y “Bless My Soul (It’s Rock-n-Roll)” se apoyan en las raíces más guitarreras y enérgicas de la banda; mientras que “Love School”, “If Love Was a Gun” y “Follow Through” exhiben un costado más pulido y romántico. “Bullet” aporta un matiz más oscuro y agresivo, mientras que, “I’m on Your Side” cierra el álbum de forma introspectiva. Además, el breve “Cafe Interlude” funciona como un respiro atmosférico en medio del recorrido.

En el centro de todo se encuentra “I Touch Myself”, la canción que transformó a Divinyls de una banda de rock respetada en estrellas del pop global. Escrita por Amphlett y McEntee junto al dúo de compositores Billy Steinberg y Tom Kelly, fue grabada en Groove Masters Studio y lanzada como el sencillo principal a finales de 1990.

La canción aborda claramente el tema de la masturbación, pero también encierra un significado más profundo. De hecho, en una entrevista, Billy Steinberg explicó que, aunque el estribillo lo expresa de manera directa, los versos son mucho más poéticos y cargados de sentido. Donde líneas como: “I love myself, I want you to love me, when I feel down I want you above me, I search myself, I want you to find me, I forget myself, I want you to remind me (Me amo a mí misma, quiero que me ames, cuando me siento decaída quiero que estés sobre mí, me busco a mí misma, quiero que me encuentres, me olvido de mí, quiero que me recuerdes)”, también aportan una dimensión emocional que evita que la canción sea una referencia literal de principio a fin. Steinberg añadió que su interés está en tomar expresiones poco exploradas y transformarlas en algo significativo porque, según él, esa es la verdadera esencia del rock.

Gracias a su celebración directa del deseo femenino, envuelta en una melodía irresistible, la convirtió en una pieza provocadora y a la vez universal. Como resultado, alcanzó el No. 1 en Australia, el No. 4 en Estados Unidos y el Top 10 en el Reino Unido, consolidándose como el mayor éxito del grupo y uno de los éxitos pop de comienzo de los años noventa. Además, su videoclip, dirigido por un entonces emergente Michael Bay, tuvo alta rotación en MTV y amplificó aún más su impacto cultural.

Divinyls también fue significativo porque fue el único álbum de estudio completo de la banda para Virgin Records. Ese respaldo, junto con la producción de alto nivel y la colaboración con compositores internacionales, permitió llevar su sonido a una escala global. Aun así, el álbum nunca pierde la intensidad emocional que definía la interpretación de Amphlett.

Más de tres décadas después, el Divinyls de 1991 sigue siendo el punto más alto en la discografía del grupo, ya que identidad artística, composición, producción y contexto cultural se alinearon de forma perfecta. Por ello, hoy se recuerda no solo por el éxito histórico de “I Touch Myself”, sino también como una obra sólida y coherente de una banda que, por un breve y brillante periodo, estuvo en el centro del pop-rock internacional.

Christina Amphlett, voz y figura central de The Divinyls, falleció el 21 de abril de 2013 a los 53 años a causa de un cáncer de mama y esclerosis múltiple. Antes de su partida, expresó su deseo de que “I Touch Myself” se convirtiera en un recordatorio para que las mujeres se realicen controles anuales de mama.

Written By
Rodolfo Ovalle