“BbY WOW”: La fórmula de hace más de 20 años que llevó a Karol G, Judeline y rusowsky al No. 1 del Billboard Global 200 y Colombia Hot 100
Una base nacida de la cultura del dancehall jamaicano, un sample con raíces en una librería de sonidos de la India de los años 90 y una cadena de éxitos que marcaron los 2000s se encuentran en la canción No. 1 del mundo.
Posiblemente una de las canciones que más hayas escuchado por los últimos días en la radio o en redes haya sido “BbY WOW”, la colaboración de Karol G con Judeline y rusowsky incluida en su más reciente álbum NO ME ARREPIENTO DE SENTIR TANTO que la Bichota presentó el pasado 7 de agosto.
Y es que es sencillamente imposible ignorar esta canción que en cuestión de semanas, pasó de ser una de las colaboraciones más llamativas, pero también inesperadas del nuevo álbum de Karol G a convertirse en la canción No. 1 del momento a nivel mundial y un fenómeno de listas.
La canción llegó al No. 1 de Billboard Hot Latin Songs en la semana del 29 de agosto, escalando desde el No. 5. Una semana más tarde, la semana del 5 de septiembre también alcanzó el No.1 del Billboard Colombia Hot 100, después de haber sido el Greatest Gainer de la semana del 24 de agosto, es decir, la entrada con el mayor ascenso de posiciones al escalar 32 puestos, del No. 36 al No. 4 y acumulando más de 933.492 reproducciones.
Y no suficiente con haber conquistado dos No.1 en ambos charts, consiguió su tercer No.1 simultaneo en la semana del 12 de septiembre al conquistar el Billboard Global 200, el listado que mide las 200 canciones más importantes del mundo. Manteniendo así un triple No.1 por más de tres semanas consecutiva en los charts. Para Judeline y rusowsky, además, representa su primer No. 1 en una lista de Billboard.
Su impacto también ha trascendido el mercado latino. “BbY WOW” alcanzó en esta semana del 26 de septiembre el No.7 del Billboard Hot 100, convirtiéndose en la mejor posición de Karol G en la lista en casi tres años, tras el éxito de “TQG” que le dio su primer Top 10 como No.7 en el chart en 2023.
Pero detrás del éxito indiscutible de “BbY WOW”, hay una fórmula musical que lleva más de dos décadas viajando entre géneros, países y generaciones.
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“BbY WOW” une a Colombia, España y Jamaica
El sonido que sostiene buena parte de la base musical de “BbY WOW” está relacionado con el “Coolie Dance Rhythm”, una producción creada en Jamaica por Cordel “Scatta” Burrell y Everton “Eva” Burrell y publicada en 2003. En el dancehall, un riddim no funciona necesariamente como una canción convencional, es una estructura instrumental que distintos artistas pueden utilizar para construir canciones diferentes.
Pero la historia de esta base va incluso más atrás. Según bases de datos “Coolie Dance Rhythm” de Cordel “Scatta” Burrell utiliza elementos de “Sufani 2”, una grabación incluida en una librería de Zero-G de 1997. La pista abre una segunda línea histórica, la de las librerías de samples que, durante los años 90, pusieron grabaciones de distintas partes del mundo a disposición de productores electrónicos y de música urbana.
Documentación sobre las librerías de Zero-G ubica material de Deepest India y otros paquetes de sonidos de la compañía dentro de una colección de grabaciones realizadas en India entre 1996 y 1997. Un registro especializado identifica específicamente “Sufani 2” como una de las fuentes utilizadas posteriormente en “Coolie Dance Rhythm”.
Es decir, antes de convertirse en uno de los ritmos más reconocibles del dancehall de los 2000, parte de este ADN sonoro había pasado por una librería de sonidos que buscaba capturar voces y elementos musicales de la India.
La ruta, entonces, no empieza en Jamaica. Empieza mucho antes, en una grabación incluida en una librería de samples, pasa por la producción jamaicana y termina convirtiéndose en una base que recorrería buena parte de la música latina durante las siguientes dos décadas.
Una vez transformado por Scatta Burrell en el “Coolie Dance Rhythm”, el sonido encontró su primera gran plataforma en el dancehall, pero también evolucionó en otros géneros y artistas.
De Pitbull y Nina Sky a Karol G con Judeline y rusowsky
Canciones como “Feel Alright” de Sean Paul lanzada en 2003 y otras producciones de artistas jamaiquinos ayudaron a expandir el sonido, pero fue su llegada al mercado estadounidense la que terminó convirtiéndolo en un fenómeno mucho más amplio.
Uno de los ejemplos definitivos fue “Move Ya Body” de Nina Sky featuring Jabba, lanzada en 2004. La canción llevó el Coolie Dance a una audiencia pop internacional, demostrando que esa base sonora podría ser un gran éxito y que incluso alcanzó el Top 5 en la posición No. 4 del Billboard Hot 100.
Ese mismo año, Pitbull y Lil Jon utilizaron la misma base sampleada para “Culo”, uno de los éxitos que marcó la década de los 2000 y que llegó al No. 32 del Billboard Hot 100.
Dos canciones diferentes, dos géneros distintos y dos posiciones importantes en la misma lista que empezaron a demostrar que este sample empezaba a convertirse en una fórmula de éxito y la cadena continuó.
Años después, Kehlani volvió a utilizar el “Coolie Dance Rhythm” en “After Hours”, lanzada en 2024. La canción fue descrita como una producción construida sobre el reconocido riddim jamaicano que ya había aparecido en “Move Ya Body” y “Culo”.
En 2026, además, el productor Skatta Burrell habló sobre la permanencia del riddim y destacó que seguía siendo utilizado por artistas internacionales más de dos décadas después de su creación.
El sonido tampoco se quedó en Estados Unidos. Artistas de la nueva generación urbana en español han recurrido a él o a elementos derivados de la misma base. Entre los ejemplos aparecen producciones relacionadas con Beny Jr., Young Cister y Cruz Cafuné, lo que demuestra que el Coolie Dance dejó de pertenecer exclusivamente al dancehall para convertirse en una especie de lenguaje musical reconocible dentro de diferentes escenas.
La fórmula que Karol G vuelve a activar 20 años después
Ahora dos décadas después de estos éxitos aparece “BbY WOW” con Karol G, Judeline y rusowsky que con una producción contemporánea que lleva el sello de Tainy ha logrado revivir la fórmula de hits de los 2000s-
Ese es, probablemente, uno de los elementos más inteligentes de su fórmula. “BbY WOW” suena familiar sin sonar antigua. La producción toma la cadencia asociada al Coolie Dance y la combina con una atmósfera mucho más cercana al pop alternativo, el R&B, el reggae y la electrónica. Las voces de Karol G, Judeline y rusowsky también funcionan como una mezcla de generaciones y universos musicales, una superestrella global del urbano latino junto a dos artistas españoles vinculados con una nueva corriente de pop alternativo.
Así, el éxito de “BbY WOW” funciona en dos direcciones, Karol G incorpora nuevos públicos a su universo y los artistas españoles entran de golpe a un circuito global al que difícilmente habrían llegado de la misma manera con una producción propia.
El resultado no intenta recrear “Move Ya Body” ni “Culo”. Más bien demuestra que una estructura musical puede sobrevivir si se transforma lo suficiente alrededor de ella. “BbY WOW” está construida alrededor de una contradicción emocional que resulta muy contemporánea, una canción que permite bailar mientras habla de desamor, deseo y la posibilidad de regresar a una relación, sentimientos que han estado muy marcados en su álbum NO ME ARREPIENTO DE SENTIR TANTO.
Porque el éxito de la canción no está solamente en que el público reconozca el Coolie Dance. Está en que, después de más de 20 años, una generación que probablemente nunca escuchó el riddim original puede escucharlo por primera vez en “BbY WOW”. Con una historia que ha pasado desde una librería de samples de los 90 al dancehall jamaicano; de Pitbull y Nina Sky a Kehlani; y ahora de Karol G, Judeline y rusowsky a los primeros lugares de Billboard.
