La agrupación que con su último disco arrancó liderando los charts de rock de Billboard, también había pisado fuerte en el chart con otros álbumes como Deftones y White Pony.
Un nombre grotesco y una bandada de flamencos que surcan el aire sobre una estética que combina colores que se desprenden del azul y el rojo (rosa, lila, morado, etc.). De acuerdo a lo que Chino Moreno ha explicado en entrevistas, la banda quería plasmar la dualidad existente en el sonido del álbum.
Por un lado la belleza y por el otro la brutalidad. Precisamente el disco comienza con “Prayers / Triangles”, una canción que puede sentirse como una suerte de mantra, pero ya en el segundo track, “Acid Hologram”, la atmósfera se pone más oscura. No es el primer disco que avanza de esta manera, incluso la critica especializada comparó su sonido atmosférico con Saturday Night Wrist, publicado diez años atrás. Es decir, hace 20 años, en 2006.
Con Gore ocurre una situación bastante paradójica. Si bien ninguna de las canciones del disco se destacó en el Billboard Hot 100, el álbum entero debutó en la segunda posición del Billboard 200, lo que infiere el fervor con el que fanáticos y no tan fanáticos se volcaron a escucharlo a días de su lanzamiento. En Spotify, sus canciones más reproducidas son “Hearts / Wires” y “Phantom Bride”, que contó con la participación de Jerry Cantrell, cantante y guitarrista de Alice In Chains. Ambas con más de 40 millones de reproducciones.
Hacer el disco no fue fácil. La banda estaba en un estado de mucha tensión e incluso Stephen Carpenter llegó a decir que se siente orgulloso de haber participado, ya que en el momento no quería hacerlo. Según él, guitarrista de Deftones, todas las canciones le representaron un reto enorme. Los fanáticos de la banda saben que la preferencia del músico por un sonido más pesado y la del cantante Chino Moreno por canciones más melódicas siempre ha generado conflicto entre ambos.
El disco comenzó a armarse a partir de sesiones en Los Ángeles, que luego fueron completadas por voces grabadas en Oregón, lugar de residencia de Chino Moreno. Al salir a la venta, Gore vendió 71.000 unidades en solo su primera semana, dentro de Estados Unidos. Un número muy similar al que obtuvo Saturday Night Wrist, que arrancó con 76.000 copias.
A poco tiempo de la salida del disco ocurrió una tragedia que por poco impacta a la banda. El 13 de noviembre de 2015, a punto de aprobar las mezclas finales del álbum y a pocos días de tocar en el Teatro Bataclán de París, ocurrió el recordado ataque terrorista que tuvo lugar en medio de un concierto de la banda amiga Eagles Of Death Metal. Esa noche, los Deftones estaban invitados al evento, pero Chino Moreno había priorizado compartir con su familia y los músicos e integrantes del equipo que sí asistieron al lugar se retiraron luego de tres canciones.
Esa noche murieron más de ochenta personas, cuando tres terroristas entraron abriendo fuego contra toda la multitud. Esa noche hubo ocho ataques en diferentes puntos de la ciudad, que el Estado Islámico se adjudicó como propios. Los ataques fueron realizados por tres grupos de tres hombres, de los cuales siete se inmolaron y dos fueron abatidos por la policía francesa.
Pero regresando al álbum, lo importante en términos musicales es entender cómo discos como Gore, o incluso Ohms (puesto No. 5 en el Billboard 200), fueron fundamentales para convertir a Deftones en una banda de culto, que no solo es recordada por los millenials que vivieron el boom de discos como Around The Fur o White Pony, sino por centennials que llegaron a la agrupación años más tarde.
Por ejemplo, cuando lanzaron su más reciente trabajo Private Music, en septiembre de 2025, el álbum debutó en el No. 1 en los charts Top Rock & Alternative Albums, Top Rock Albums, Top Alternative Albums y Top Hard Rock Albums. Pero además, la canción “Infinite Source” debutó en el No. 1 del chart Hot Hard Rock Songs, mientras que “My Mind Is A Mountain” ascendió a la primera posición del Mainstream Rock Airplay y se convirtió en el primer No. 1 de Deftones dentro de una lista que mide el impacto radial de las canciones de rock.
