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Harry Styles asume nuevos riesgos con un álbum grabado entre Abbey Road y otros estudios

  • Publicado marzo 7, 2026
Harry Styles asume nuevos riesgos con un álbum grabado entre Abbey Road y otros estudios
Cortesía Columbia Records

Grabado entre Londres y Berlín, Kiss All The Time. Disco, Occasionally mezcla electrónica, disco y confesiones personales.

Harry Styles regresa con su esperado cuarto álbum, Kiss All The Time. Disco, Occasionally, su primer lanzamiento musical desde el álbum Harry’s House (2022). Un trabajo que debutó en el No.1 del Billboard 200y que además le valió el premio a Álbum del Año en los Premios Grammy de 2023. Ahora, con este nuevo proyecto, el artista británico vuelve a expandir su universo, mientras apuesta por la exploración y la evolución artística.

El álbum fue grabado en distintos estudios emblemáticos, desde el mítico Abbey Road hasta RAK Studios y pasando también por el histórico Hansa Studios en Berlín. Un recorrido geográfico que aportó diversidad técnica a las obras allí realizadas.

En esencia, Kiss All The Time. Disco, Occasionally se desarrolla como una exploración profunda de la capacidad musical de Styles. A lo largo del álbum, el cantante parece haber alcanzado un punto en el que puede escribir canciones impulsadas por experiencias personales, sin necesidad de centrarse en detalles concretos o hechos específicos. De esta manera, Harry logra construir un relato emocional más universal.

Además, se trata posiblemente del trabajo más exploratorio de su carrera hasta ahora, donde prueba nuevas texturas, estructuras y estilos, mientras dirige su creatividad hacia territorios inéditos. El sencillo principal “Aperture” marca el tono con una construcción electrónica inspirada en el sonido de LCD Soundsystem y, a partir de ahí, el resto del álbum continúa mayoritariamente en esa línea estética.

A esta base musical se suman potentes líneas de bajo, arreglos orquestales y evidentes influencias de la pista de baile; elementos que reflejan el tiempo que Styles ha pasado inmerso en la cultura de los clubes. En consecuencia, el álbum combina introspección lírica con una energía rítmica que invita tanto a la reflexión como al movimiento.

Entre el proceso creativo, el cantante vuelve a colaborar estrechamente con el productor ejecutivo y coautor Kid Harpoon, quien ha trabajado con artistas como Calvin Harris, Shakira y Miley Cyrus; así como con su colaborador habitual Tyler Johnson, conocido por sus proyectos con Taylor Swift, Ed Sheeran y Meghan Trainor. El resultado, según muchos fans, podría ser su álbum más representativo hasta la fecha, construido a partir de una dinámica creativa que recuerda más a la de una banda que a la de un proyecto solista.

Dentro del repertorio, “American Girls”, el segundo sencillo, introduce un tono más contemplativo aunque claramente pop. En contraste, “Coming Up Roses” emerge como el centro emocional del álbum. Con arreglos orquestales firmados por Styles, Kid Harpoon y Jules Buckley, la canción se transforma en una auténtica pieza sinfónica.

En las letras, el l disco combina compisiciones vulnerables con sonidos intensos. “Waiting Game” muestra a Styles reflexionando sobre la autoidealización y la honestidad emocional, mientras que, por otro lado, “Paint By Number” ofrece una pausa melancólica que probablemente se convierta en uno de esos momentos en los que miles de personas cantan al unísono durante sus conciertos.

Sin embargo, esos instantes de calma contrastan con el carácter vertiginoso de otras canciones. “Ready, Steady, Go!” introduce efectos y distorsiones sobre la voz de Styles, acompañados de imágenes líricas abstractas y una instrumentación que se vuelve progresivamente más caótica. De manera similar, “Are You Listening Yet?” presenta una intensa pared de percusión que resulta tan desconcertante como inmersiva.

Por otra parte, temas como “Season 2 Weight Loss” profundizan en una producción cargada de bajos y sintetizadores. Finalmente, la canción de cierre, “Carla’s Song”, inspirada en una persona real, retoma la estética club que abre el álbum. En contraste, “Pop” evoca el aire de un clásico éxito de Styles, con un estribillo prolongado que desemboca en un final memorable.

Otro de los puntos más altos del disco es “Dance No More”, que abraza plenamente la inspiración disco sugerida tanto por el título como por la portada del álbum. Con ruido ambiental de pista de baile, coros de llamada y respuesta y juegos vocales que imitan instrumentos, la canción se convierte en un homenaje directo a la energía colectiva de bailar juntos.

En última instancia, para Harry Styles el objetivo final sigue siendo crear momentos de conexión colectiva a través de la música. El artista señala que siempre le han atraído los conciertos en los que miles de personas cantan al mismo tiempo y, por un instante, todos se sienten unidos.

Por ello, considera que ese tipo de experiencias compartidas constituye una de las razones más poderosas para hacer música. Así, resume el espíritu de su nuevo álbum con una idea clara: si la música logra unir a las personas y acompañar distintos momentos de sus vidas, entonces todo lo demás es simplemente un bonus.

Written By
Rodolfo Ovalle