Con un estadio lleno, invitados que cruzaron el reguetón con la salsa y logrando un impacto económico significativo, J Balvin dio inicio a su gira Ciudad Primavera.
Desde temprano, mucho antes de que se encendieran las luces del escenario, Cali ya latía a otro ritmo. En los alrededores del Estadio Olímpico Pascual Guerrero, camisetas, pañoletas y gorras con la imagen de J Balvin empezaban a dibujar el mapa de lo que sería una jornada histórica. Un día antes del show, Balvin había aprovechado su regreso a la Sucursal para hacer un recorrido por el barrio Obrero, acompañado por el alcalde Alejandro Eder, con el propósito de conectar con la esencia cultural de la ciudad.
Entre paradas en el Museo de la Salsa y locales emblemáticos, el artista se dejó contagiar por clásicos como “Cali Pachanguero». Hubo incluso espacio para un “toque” improvisado en la calle, donde sonaron canciones como “Tonto”, brindando un abrebocas de lo que se viviría en el concierto.
Ya entrada la noche del sábado, cerca de 40.000 personas ocuparon cada rincón del Pascual Guerrero, en un montaje 360° que permitió a Balvin moverse en el centro de la multitud. El arranque fue inmediato con un espectáculo de alta calidad marcado por éxitos como “Ginza”, “Mi Gente”, “Ay Vamos”, “Blanco”, “Safari”, “La Canción” y “Downtown”.

Durante casi cuatro horas, el reguetón dominó la noche, pero no estuvo solo. Uno de los momentos más memorables llegó con la aparición de Charlie Cardona, ex vocalista de Grupo Niche, quien desató una ovación con el clásico “Hagamos Lo Que Diga El Corazón”.
Más adelante, la sorpresa fue mayor: Gilberto Santa Rosa, el Caballero de la Salsa, se tomó el escenario con “La Agarro Bajando”, mientras Balvin se animaba a bailar salsa frente a miles de asistentes. Sintonizado con los gustos de los caleños, Balvin también invitó a la Orquesta La Palabra para interpretar su hit “Rumores”. Uno de los temas más queridos por la ciudad y un infaltable en cada feria.
También hubo espacio para el talento urbano con invitados que promovieron el impacto del género en la ciudad en sus inicios. Yomo, Jhonier, Cuarto Contacto, Ken-Y y Franco “El Gorilla” se encargaron de la dosis de nostalgia con hits como “Déjale Caer To’ El Peso” y “FIN DE SEMANA”. Mientras que Justin Quiles y Lenny Tavárez se unieron con una sensual presentación de “Zun Zun”, su colaboración incluida en su álbum Mixteip. Pirlo, como representante caleño, completó la nómina de artistas urbanos invitados y puso a cantar al público al ritmo de temas como “Cual Es Esa”, su colaboración con Feid.

Más allá del show, según la secretaria de Turismo, María Fernanda Campuzano, el evento dejó una derrama económica de aproximadamente 5.4 millones de dólares, es decir, cerca de 20.000 millones de pesos. El dato no es menor: cerca del 20% de los asistentes fueron visitantes, lo que impulsó la ocupación hotelera, el transporte, la gastronomía y el comercio formal e informal. “Seguimos demostrando que somos un motor de economía en la ciudad”, afirmó Campuzano, quien además destacó que el evento dejó un componente social con proyectos en la comuna 20.
El concierto de J Balvin también funcionó como una vitrina internacional para Cali. La ciudad sigue consolidándose como epicentro de grandes eventos, en una narrativa que incluye citas recientes como la COP16, el regreso de Shakira después de 19 años y otros conciertos de talla mundial.
