Treinta años después, ‘HELP (2)’ revive el espíritu solidario del britpop con grandes estrellas
Grabado en Abbey Road, el disco reúne a figuras clave como Damon Albarn, Olivia Rodrigo y Depeche Mode, en un álbum colectivo que tiene un fin solidario.
Tres décadas después de que el álbum original HELP (1995) reuniera con éxito a algunos de los nombres más importantes del britpop, como Oasis, Radiohead o Blur; llega una secuela con el mismo espíritu, pero a una escala mucho mayor.
HELP (2) reúne a más de veinte artistas del indie, el pop y la música alternativa, muchos de los cuales grabaron durante una semana de sesiones en Abbey Road Studios en noviembre de 2025. Damon Albarn, Olivia Rodrigo, Depeche Mode, Foals o Arctic Monekys, por mencionar algunas.
Todos los beneficios del proyecto se destinarán a War Child, organización que brinda ayuda inmediata, educación, apoyo especializado en salud mental y protección a los niños afectados por conflictos en todo el mundo.
A pesar del tamaño y la diversidad del cartel, el álbum se mantiene sorprendentemente cohesionado. El productor ejecutivo James Ford – conocido por su trabajo con Depeche Mode y Pet Shop Boys – logra mantener una cierta unidad sonora incluso cuando las canciones se mueven entre distintos estilos. Mientras que algunas piezas se inclinan hacia baladas indie más íntimas, otras exploran sonidos electrónicos o un rock impulsado por guitarras. Aun así, la sensación general es que todos participan en un mismo esfuerzo colectivo.
Con más de veinte canciones, el álbum es inevitablemente irregular. Algunas piezas dejan una impresión más fuerte que otras, mientras que otras pasan de forma más discreta. Sin embargo, incluso las contribuciones más silenciosas rara vez se sienten como relleno. Más bien, refuerzan la idea de un amplio grupo de músicos aportando lo que pueden, a veces grabando desde distintas partes del mundo si no pudieron estar presentes en las sesiones de Londres y sin la figura de un director que una todo de forma perfectamente estructurada.
Al igual que su predecesor, HELP (2) con más de veinte canciones, destaca por su elenco de alto perfil. Arctic Monkeys abren el álbum con “Opening Night”, su primera canción nueva en cuatro años, marcando así el tono de un disco lleno de colaboraciones destacadas. A lo largo del proyecto, también aparecen artistas como Olivia Rodrigo, Fontaines D.C., Beabadoobee, Pulp, Wet Leg y Foals.
Damon Albarn también regresa al proyecto (el también cantante de Gorillaz había participado en el primer volumen con su banda Blur) , al igual que su compañero Graham Coxon, quien participa como músico de apoyo en varias canciones. Por su parte, Oasis aporta una versión en vivo exclusiva de su canción “Acquiesce”, muy sonada en su actual gira mundial.
En el centro de todo, se encuentra Ford, cuya extensa trayectoria trabajando con muchos de los artistas presentes en el álbum lo convierte en el eje natural del proyecto. De este modo, su presencia detrás de la mesa de mezclas aporta una sensación de continuidad que ayuda a dar forma a un disco que fácilmente podría haberse vuelto fragmentado.
Asimismo, varios de los participantes escribieron material original que refuerza el arco narrativo del álbum. La canción “Flags”, por ejemplo, reúne a Albarn, a Grian Chatten de Fontaines D.C. y al poeta y músico Kae Tempest. En este caso, el tema transmite un mensaje de esperanza en medio de la incertidumbre, con Chatten cantando: “The flags are breezing with a brand new feeling (Las banderas ondean con una sensación totalmente nueva)”.
Por otro lado, las versiones – habituales en compilaciones benéficas – se utilizan aquí con moderación pero con intención. Depeche Mode revive, a su estilo, la canción de protesta de 1964 “Universal Soldier” de Buffy Sainte-Marie, mientras que Fontaines D.C. ofrece una emotiva interpretación de “Black Boys on Mopeds” de Sinéad O’Connor, igualando la intensidad emocional de la original.
Finalmente, Olivia Rodrigo cierra el álbum con una delicada versión de “The Book of Love” de The Magnetic Fields, llevando el proyecto a un final profundamente conmovedor. A pesar de las dificultades que atraviesan las canciones, el cierre deja clara una idea universal: el amor, al final, prevalece.
Durante, las sesiones de grabación en Abbey Road, todo fluyó con naturalidad. Coxon ayudó a la banda de Leeds English Teacher a grabar la canción “Parasite” antes de aparecer también en la versión de Rodrigo de “The Book of Love”. Del mismo modo, la participación de Chatten y Tempest en “Flags” surgió prácticamente en el momento, mientras que el uso de un coro adulto – para acompañar al entusiasta coro infantil – fue organizado rápidamente por el productor Toby L.
En definitiva, HELP (2) simboliza una esperanza para los niños cuyas vidas han sido marcadas y fracturadas por la guerra. Al mismo tiempo, el proyecto refleja la generosidad de los artistas y de la industria musical al unirse para impulsar un cambio positivo y contribuir a construir un futuro más seguro y prometedor para ellos.
Porque, al final, ningún niño debería crecer en medio de un conflicto armado.
