Un tema bisagra, que conectó la etapa de su primer EP Hybrid Theory con el disco del mismo nombre y el estrellato mundial, que hoy en día es considerado como una de las composiciones más icónicas del rock.
El inicio del nuevo milenio no trajo grandes cambios inmediatos para la juventud de aquel entonces, pero sí una necesidad urgente de canalizar la frustración, la rabia y el descontento frente a la presión social, la escuela, el trabajo y los problemas personales. Esa necesidad de desahogarse, que encontró un himno en un riff de guitarra y en la voz desgarrada muy característica del cantante Chester Bennington (QEPD), que componen “One Step Closer”.
La canción fue publicada el 29 de agosto del 2000 como primer sencillo del álbum debut de la banda, Hybrid Theory. Si bien no irrumpió con fuerza en las listas de popularidad generales, en el Billboard Hot 100 apenas alcanzó el puesto No. 75, sí tuvo un rendimiento sólido en las carteleras de rock mainstream. En el US Mainstream Rock Chart alcanzó el puesto No. 4, mientras que en los chart de rock y metal ingleses se ubicó en el tercer lugar. Las ventas del sencillo en Estados Unidos y Gran Bretaña rondan los dos millones de copias.
Con el pasar de los días, dicho lanzamiento les ayudó para consolidar a Linkin Park en el estrellato mundial y, de hecho, como una carta de presentación para un público diverso que valoraba – y aún valora – su mezcla de nu metal, rap y rock alternativo, que no era tan común para la época.
El tema en cuestión habla de la rabia acumulada y del sentimiento de estar al límite por alguien, lo que conectó de inmediato con una generación que necesitaba un lenguaje musical adecuado para su frustración. Hoy, como le sucede a muchas canciones que saben sortear el paso del tiempo, se reconoce como una de las composiciones más icónicas del nu metal de finales de los noventa y comienzos de los 2000… y como un himno generacional.
De hecho, la misma canción es un hito personal para la banda y marca su evolución. Antes de alcanzar la fama, se llamaban Xero y contaban con otro vocalista. En 1999, ya con Chester Bennington como líder, adoptaron el nombre Hybrid Theory y lanzaron de manera independiente un EP con seis canciones (entre ellas “High Voltage”, la única del disco que se volvió frecuente en sus conciertos de la época) que atrajo la atención de Warner Bros. Sin embargo, el sello discográfico les sugirió cambiar de nombre para evitar conflictos legales con un grupo europeo.
Chester solía pasar por un parque de Los Ángeles llamado Lincoln Park, pero el dominio de internet estaba ocupado. Para solucionarlo, la banda optó por modificar la ortografía, creando así Linkin Park. De esa manera, resolvieron el problema y encontraron una denominación con fuerza y personalidad.
También, la canción en sí misma enmarcó el éxito del álbum como tal, que fue todo un suceso comercial cuando el disco llegó a las tiendas el 24 octubre de dicho año y alcanzó el puesto número No. 2 en el Billboard 200 y, con más de 32 millones de copias vendidas, se convirtió en uno de los trabajos más influyentes de la década.
Un álbum que teniendo hoy clásicos como “In The End” y, por supuesto, “One Step Closer”, no solo marcaron a quienes vivieron su lanzamiento – muchos con ganas de romper todo en aquel final de verano –, sino también a nuevas generaciones que, claramente más tranquilos, vivien con nostalgia la memoria musical de otra época.