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Entrevistas

‘El potencial es inmenso’: En medio de la agitación por la captura de Maduro, ¿cuál es el futuro de la industria musical en Venezuela?

  • Publicado enero 10, 2026
‘El potencial es inmenso’: En medio de la agitación por la captura de Maduro, ¿cuál es el futuro de la industria musical en Venezuela?
Cortesía: COLORSxStudios

Beto Montenegro de Rawayana y dos ejecutivos de la música responden 5 preguntas tras los recientes sucesos en el país suramericano.

La industria musical en Venezuela — al igual que otros sectores — ha sufrido un deterioro notable en las últimas décadas debido a la crisis económica, así como la emigración de talento, la inseguridad y la censura o autocensura política. Una vez un destino estratégico para el mercado de giras por su ubicación geográfica, el país suramericano ha permanecido mayormente excluido de los calendarios de viaje de grandes estrellas internacionales, aunque en 2024 hubo un breve auge con conciertos de artistas como MalumaKarol G y Luis Miguel.

Este mini-boom se vio afectado tras las disputadas elecciones presidenciales del 28 de julio de ese año, cuando la autoridad electoral venezolana declaró ganador a Nicolás Maduro con el 51,2% de los votos (aunque no ha mostrado las actas que avalen los resultados) y la oposición denunció irregularidades en el conteo y afirmó que su candidato Edmundo González había obtenido casi un 70% de los comicios.

Una cuna de grandes músicos alimentada por 50 años de trabajo del Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles (conocido simplemente como El Sistema), Venezuela ha exportado innumerables artistas de toda una variedad de géneros musicales que se han destacado en grandes escenarios globales y ceremonias de premios. Mientras tanto, dentro del país, un sector continúa haciendo frente a los desafíos y dificultades para seguir promoviendo la música y artes de artistas locales.

“Sigue habiendo un mercado para cantantes venezolanos, así como obras musicales y de teatro. La gente todavía está ávida de consumir cultura”, dice José Luis Ventura, gestor cultural con más de 30 años en la industria en Venezuela y director de Ventura Espectáculos, que en septiembre pasado lanzó el evento de la industria Caracas Music Biz 360, celebrado en la capital venezolana.

“A lo largo de los años, hemos sido parte fundamental del panorama cultural venezolano, dedicándonos a la creación de espectáculos que destacan y promueven el talento presente en la música y las artes. Nos mantenemos en constante evolución, enfocados en fomentar la creatividad y en apoyar tanto el talento nacional como internacional con una resiliencia inquebrantable”, agrega.

Tras la reciente captura de Maduro en una operación militar estadounidense, se viven momentos de gran incertidumbre. Ventura y dos reconocidas figuras venezolanas de la música en el exilio — el cantante Beto Montenegro, líder de la banda ganadora del Grammy Rawayana; y la ejecutiva Claudia Arcay, fundadora y CEO de Arco Entertainment — responden cinco preguntas de Billboard sobre el potencial de la industria musical en Venezuela de haber un cambio tangible.

Más allá de la cancelación de conciertos, ¿cómo se ve afectada la industria musical en Venezuela con los más recientes acontecimientos? 

Claudia Arcay: La actual situación política en Venezuela ha generado un entorno de inseguridad e incertidumbre que afecta directamente a la industria musical y a la realización de conciertos. La falta de garantías en materia de orden público, permisos y estabilidad institucional convierte hoy la organización de eventos en una operación de alto riesgo. A esto se suman restricciones y prácticas de censura vinculadas a posiciones políticas (los colectivos), que limitan la libertad artística y desalientan al público, a los promotores, patrocinadores y los artistas. Mientras no existan condiciones claras de seguridad y libertad de expresión, será muy difícil restablecer la confianza de los asistentes.

Beto Montenegro: La situación actual es tan surrealista que, a veces, ni siquiera sé qué responder. Supongo que se intentará seguir normalizando el panorama con conciertos promovidos o financiados por el gobierno, en favor del chavismo. Mientras tanto, todos esos artistas que están haciendo lo imposible por crecer de manera honesta seguirán haciéndolo desde lo independiente, enfrentando limitaciones, censura y las reglas impuestas por el status quo venezolano.

José Luis Ventura: La industria musical en el país se ha visto afectada desde hace mucho años, y estos acontecimientos, si bien pudieran tener un impacto directo en la suspensión de conciertos próximos, son solo un factor que se suma a los ya existentes problemas económicos, que hacen más compleja la gestión necesaria para que el sector pueda mantenerse activo y operativo. La inestabilidad del tipo de cambio complica cualquier modelo de negocio, limitando la producción de espectáculos de artistas internacionales y las inversiones sostenibles a largo plazo en el sector.

A pesar de esto, este escenario también abre una oportunidad para que el talento venezolano, impulsado por su creatividad y motivación, gane relevancia. Esto se potencia con el creciente interés en la música local y el trabajo de artistas consolidados previamente a la crisis, quienes continúan proyectándose en el ámbito internacional.

Por su ubicación geográfica, Venezuela es un puente natural para el comercio entre las Américas, pero muchos artistas se han abstenido en las últimas décadas de tocar en el país por razones económicas y sociopolíticas. ¿Cómo beneficiaría a la industria de la música en vivo poder volver a incorporar a Venezuela en sus planes de gira?

Arcay: Históricamente, el país fue una parada clave dentro del circuito de giras y festivales latinoamericanos; su reincorporación permitiría recuperar parte de la visibilidad internacional perdida tras años de dificultades económicas, políticas y de seguridad. La ausencia de artistas que optan por no presentarse en Venezuela — ya sea por razones políticas, económicas o de inseguridad — ha dejado un vacío en el circuito regional, con consecuencias que trascienden lo cultural y afectan también la percepción del país como un mercado viable para el entretenimiento en vivo.

La llegada de giras internacionales no solo ampliaría las oportunidades para músicos, técnicos y empresas venezolanas, sino que además tendría un impacto económico inmediato en diversos sectores. Entre ellos, la venta de entradas, que genera ingresos directos para promotores y artistas, así como la activación de industrias complementarias como hoteles, restaurantes, transporte y comercio local, impulsando también la actividad en aeropuertos y terminales terrestres. Este tipo de dinámica refleja cómo los eventos musicales, cuando se integran de manera estratégica a los planes turísticos y de entretenimiento, pueden contribuir a la reactivación de economías locales.

Montenegro: Sería increíble. El público venezolano es uno de los más importantes de Latinoamérica. Venezuela es un país con mucho talento y recursos; lamentablemente, caímos en una etapa muy dura de nuestra historia. Para la cultura y para la industria musical, que ese mercado se abriera por completo sería una verdadera bendición. Le cambiaría la vida a muchísimos artistas nacionales e internacionales. Venezuela siempre fue un país repleto de eventos, en múltiples ciudades.

Ventura: Sin duda sería un punto de inflexión para la industria musical local. La música en vivo representa la muestra de apertura cultural, lo que podría promocionar el mercado venezolano nuevamente como un lugar propicio para un modelo de negocio sostenible que llevará a los sellos discográficos y a los agentes de booking a asociarse con este mercado, no solo para realizar un único concierto puntual. Además, todo esto generaría un aumento del valor de los artistas nacionales, ya que al ser abridores de conciertos de artistas internacionales, los artistas locales obtendrán mayor exposición.

En estos momentos el país tiene personal altamente capacitado en todos los ámbitos de la producción, con nivel de exigencia que podrían cubrir perfectamente los requerimientos de los espectáculos de grandes artistas internacionales y tener estos espectáculos en el país sería un incentivo para los consumidores, de elevar una vez más la producción e ir consumiendo posteriormente servicios de alto nivel localmente.

Venezuela es también una potencia en cuanto a talento musical, alimentada desde hace décadas por el trabajo de El Sistema. Cada vez vemos más músicos venezolanos brillar en escenarios y ceremonias de premios en el extranjero, pero para eso tienen que salir de su país. ¿Qué pueden hacer los artistas locales para tener una mayor proyección internacional desde adentro?

Arcay: Potenciar su presencia digital, buscar alianzas estratégicas y colaboraciones internacionales, participar en circuitos culturales globales y aprovechar plataformas que conecten directamente con públicos y profesionales del exterior. Estas estrategias — sumadas al talento natural y a la formación que muchos reciben desde la juventud — pueden convertir a Venezuela nuevamente en un punto de referencia del talento musical latinoamericano sin que la única opción sea emigrar.

Montenegro: Mientras siga este gobierno, lo que queda es seguir trabajando con amor y pasión hasta poder medir el momento correcto para salir del país. Cualquier proyecto que tome cierta relevancia dentro de Venezuela inevitablemente se va a encontrar con la realidad del sistema impuesto por quienes gobiernan. Lamentablemente, eso es una limitante enorme para poder desarrollarse plenamente desde adentro.

Ventura: La situación económica de Venezuela complica la inversión en el sector cultural; no obstante, la creatividad y el talento de los venezolanos son indiscutibles. Con una buena estrategia y un uso eficiente de los recursos disponibles, los artistas pueden llegar a sortear los obstáculos y alcanzar el éxito internacional desde su propio país. Nosotros [Ventura Espectáculos & Oz Shows] hemos creado el primer seminario de Music Business en Venezuela, el Caracas Music Biz 360, que ha tenido una magnífica participación, con la intención de posicionarnos como uno de los mercados musicales en Latinoamérica.

Nuestro objetivo pasa por ofrecer una ventana de aprendizaje y conexión que permita a estos nuevos artistas y actores de las diversas áreas del mundo del espectáculo interaccionar con profesionales y empresas, que les ayudará a desarrollar y promocionar su talento para su desarrollo en la industria nacional y global. La industria musical se encuentra en continua transformación, una transformación que irremediablemente exige mayor capacitación y especialización en un sector que cada vez aglutina a más profesionales de distintos sectores, todos ellos bajo un interés común: promover la actividad musical.

En los años 80 y 90 se vivió una época dorada en Venezuela, con la presencia de disqueras nacionales y trasnacionales que lanzaron carreras de estrellas como Ricardo Montaner, Franco De Vita, Yordano, Karina y muchos más. ¿Qué tiene que pasar para que las disqueras trasnacionales regresen al país?  

Arcay: Para que las disqueras transnacionales vuelvan a establecer operaciones reales y sostenidas en Venezuela, el talento por sí solo no es suficiente. Tampoco lo es el interés cultural o el valor histórico del mercado. Lo que hoy falta — y de forma crítica — son condiciones mínimas de confianza. Sin garantías empresariales claras, sin seguridad jurídica y sin un marco regulatorio estable y transparente, resulta inviable para cualquier corporación multinacional asumir el riesgo de invertir, abrir oficinas o comprometer recursos a largo plazo en el país.

La industria musical no es la excepción. Las grandes decisiones de inversión se toman con base en previsibilidad. En el caso venezolano, la persistencia de tensiones políticas, la discrecionalidad regulatoria y los desafíos en materia de seguridad continúan elevando la percepción de riesgo político y social. Mientras ese escenario no cambie de manera estructural, el regreso de las disqueras internacionales seguirá siendo más una aspiración que una posibilidad concreta.

Montenegro: Seguridad económica, seguridad jurídica, apertura diplomática, seguridad ciudadana, estabilidad monetaria, libertad de expresión, regreso de las aerolíneas y reapertura del espacio aéreo, inversiones en otras áreas de la economía, control inflacionario, retorno del crédito, reestructuración de las instituciones encargadas de recaudar regalías por derechos de autor, entre muchas otras prioridades macroeconómicas. En resumen: que el sistema cambie de verdad. Lamentablemente, con esta gente gobernando, nada de lo anterior se siente realista. Pero definitivamente será muy interesante ver qué ocurre cuando las condiciones estén dadas para que eso suceda.

Ventura: Para que las discográficas transnacionales vuelvan a mirar a Venezuela, es necesario que converjan factores económicos y de estructura de mercado muy específicos. No se trata únicamente de talento, que siempre ha estado presente. Es fundamental señalar que, a lo largo de las 80 y 90, las disqueras que dieron origen a estos grandes artistas venezolanos eran inversiones venezolanas, sellos discográficos venezolanos. En la actualidad, también estamos estableciendo pequeños sellos venezolanos independientes, para poder generar y gerenciar este talento, que posteriormente serán captados por estas grandes discográficas.

¿Cuál es el potencial real de la industria musical venezolana de haber un cambio en el país?

Arcay: Venezuela no carece de talento ni de historia musical; carece de condiciones. Cuando el país logre ofrecer estabilidad, reglas claras y un entorno que premie la inversión y la profesionalización, ese talento — que hoy triunfa fuera de sus fronteras — podrá convertirse en una industria sólida desde adentro. El potencial existe, está probado y es competitivo. La diferencia entre promesa y realidad no será creativa, sino estructural.

Montenegro: Gigante. Hay millones de personas que entendieron todo lo que han perdido y que quieren recuperarlo. Millones de venezolanos fuera del país aprendiendo de distintos mercados y culturas, y gente dentro que ha logrado resistir a pesar de la mediocridad del sistema. El potencial es inmenso. Venezuela no es un país cualquiera: es un territorio rico en recursos, algo que históricamente siempre se ha reflejado en su economía. Si se lograra que no se robaran todo y se invirtiera de verdad en el país, para muchas industrias el regreso e integración de Venezuela al mundo sería interesantísimo como nación.

Ventura: Contamos con un capital humano, fuente de talento musical (compositores, instrumentistas, productores, e intérpretes) dentro y fuera del país, con un nivel técnico y creativo excepcional.  Adicionalmente, un cambio positivo permitiría que artistas venezolanos que actualmente triunfan en el ámbito nacional e internacional aumenten el interés en Venezuela y sus artistas, como un mercado de valor para la industria. Por otro lado, un aumento en la calidad de vida y poder adquisitivo de la población, significaría un público más dispuesto a consumir música, asistir a conciertos y adquirir productos relacionados, lo cual es uno de los factores que impulsan al sector. El potencial es inmenso, pero necesita un cambio integral que impulse la economía y garantice la seguridad en todos los aspectos.

Written By
Laura Gomez