Nueva investigación forense cuestiona la muerte de Kurt Cobain y abre nuevas posibilidades
La información surge a partir de fuentes independientes y un expediente, que el FBI publicó en el año 2021, con declaraciones de testigos protegidos que cuestionaban la versión oficial.
A casi tres décadas después de la trágica muerte de Kurt Cobain, se reaviva el debate sobre lo que realmente ocurrió en abril de 1994, cuando el – ahora – legendario cantante de Nirvana habría terminado su vida con un disparo de escopeta. En los últimos días se ha comenzado a cuestionar el dictamen oficial de suicidio, a partir de nuevas pruebas, que sugieren una sobredosis forzada con heroína. Además de la posibilidad de que el presunto suicidio haya sido, en realidad, un homicidio simulado por terceros.
En las tres décadas transcurridas, el caso ha estado rodeado de teorías conspirativas, en parte alimentadas por la fuerte atención mediática generada por su turbulento matrimonio con la estrella de rock Courtney Love y por el documental de 1998 llamado Kurt & Courtney, que investigó su muerte y sostuvo que no podía descartarse un asesinato.
Kurt Cobain, cantante principal, guitarrista y compositor de la banda Nirvana, murió por suicidio el 5 de abril de 1994 en su casa de Seattle (Washington). De acuerdo al Seattle Police Department falleció a causa de una herida de escopeta autoinfligida y en la vivienda se encontró una nota de suicidio. Sin embargo, al cumplirse 27 años de su muerte, en abril de 2021, el FBI publicó un expediente de 10 páginas que contenía dos cartas de personas – cuyos nombres fueron censurados –, quienes sostenían que la muerte de Cobain fue el resultado de un homicidio.
Las últimas páginas del expediente también incluyen un fax del 30 de enero de 1997, que fue enviado a las oficinas del FBI en Los Ángeles y Washington D.C.. En dicho documento, se indicaba que Tom Grant, investigador privado con sede en Los Ángeles y exsuboficial del Departamento del Sheriff del Condado de Los Ángeles, creía que el dictamen de la muerte de Cobain como suicidio había sido “una conclusión apresurada”, por las varias “inconsistencias” del caso.
De hecho, Grant afirmó: “No creo que Kurt Cobain se haya suicidado. Por el contrario, creo que había alguien con él en esa habitación. Creo que era alguien que él conocía. Estaban consumiendo heroína juntos. Creo que en cierto momento se le inyectó más heroína de la que él quería, y [que] después de eso fue disparado con una escopeta cuando ya se encontraba totalmente incapacitado.”
Más de 30 años después de que Cobain fuera hallado muerto, su caso está recibiendo una nueva revisión.
Nueva información desmiente la teoría oficial
Recientemente el diario británico The Daily Mail reveló detalles de una investigación, realizada por un equipo forense privado no oficial, que volvió a examinar la autopsia y los materiales de la escena del crimen. Para ello, incorporaron al especialista Brian Burnett, quien es conocido por su trabajo en casos de sobredosis seguidas de traumatismos por arma de fuego. En tan solo tres días de análisis, Burnett concluyó que la muerte de Cobain fue un homicidio.
Del mismo modo, la investigadora independiente Michelle Wilkins, que trabajó con el equipo, señaló que esta conclusión se basó en una revisión exhaustiva de los hallazgos de la autopsia, que revelaron indicios incompatibles con una muerte instantánea por disparo.
En consecuencia, un artículo forense revisado sostiene que la muerte de Kurt Cobain pudo no haber sido un suicidio, sino un homicidio precedido por una sobredosis forzada de heroína. Según la evaluación encabezada por Wilkins, los hallazgos de la autopsia – como daño en cerebro e hígado, líquido en los pulmones y hemorragias oculares – serían más compatibles con hipoxia (falta de oxígeno), que por sobredosis que con una muerte inmediata por disparo.
Además, el informe cuestiona la escena del crimen por su orden inusual y por la disposición del kit de heroína, los recibos del arma y las municiones, lo que sugiere una posible puesta en escena. A esto se suman inconsistencias en la evidencia física, como la posición de las manos, la limpieza de la mano izquierda, la ubicación del cartucho expulsado y patrones de sangre que indicarían que el cuerpo pudo haber sido movido.
Por otra parte, se plantea que la cantidad extrema de heroína habría dejado a Cobain incapacitado: haciendo improbable que pudiera manipular una escopeta pesada para suicidarse. Mientras que la nota de suicidio sería solo parcialmente de su puño y letra, ya que las líneas finales tendrían una grafía distinta.
Frente a estas afirmaciones, un portavoz de la Oficina del Médico Forense del Condado de King (Washington) declaró que, tras trabajar junto a la policía, su oficina mantiene la determinación de suicidio y no ve motivos para reabrir el caso. De igual forma, un portavoz del Departamento de Policía de Seattle ratificó que la conclusión final oficial sigue siendo que Cobain murió por suicidio.
No obstante, más allá de la controversia, el legado de Kurt Cobain y de Nirvana definió a la Generación X: la honestidad del grunge desplazó al sonido entonces calificado como ‘hair metal’ y al pop de época, y además popularizó el estilo antifashion (camisas de franela, jeans rotos, chaquetas leñadoras y una negativa al glamour comercial). Lo que, en consecuencia, terminaría abriendo el camino a corrientes como el rock alternativo y el indie.
