Luister La Voz: el artista urbano que quiere llevar la música cartagenera al mundo
El intérprete de champeta y afrobeats, que recientemente debutó en nuestro Billboard Colombia Hot 100, revela que tiene canciones con Ryan Castro y Piso 21 próximas a estrenarse.
Por primera vez, Luister La Voz, el artista cartagenero que empezó su proyecto musical impulsando el género que ha marcado su vida y sus raíces, la champeta; entró al Billboard Colombia Hot 100, con uno de los primeros éxitos de su carrera musical “Amarte Más No Pude”. Pero que ahora presenta 10 años después con una versión en vivo.
“Hicimos una locura, hicimos un álbum en vivo en noviembre del año pasado y sacamos esta canción ahí, a ver qué pasaba, con la intención de que volviera a coger ese auge”, y lo logró. “Es un placer estar en esta prestigiosa lista… creo que es también el sacrificio de tantos años luchando, trabajando diario, y más con un género que es súper difícil de trabajar como es la champeta, meterla y mantenerla en esa lista… pues es algo prestigioso”, dice Luister.
Luister La Voz (Luis Cabeza de Ávila) tiene 26 años, y empezó su proyecto musical influenciado por los sonidos que marcaron su infancia y su vida, la champeta y los pickups de la costa caribeña en Colombia. Nació en el que llama “el barrio más champetudo de Cartagena” y también fue criado con rock, pop, baladas y hasta música cristiana.
Desde allí empezó su amor por el género, ese mismo que escuchaba cada que ponía un pie fuera de su casa, y ese que ha abanderado con su voz, aunque no tenga intenciones de encasillarse. “Decir que yo hago champeta, es una falta de respeto para los que en verdad hacen champeta… Yo hago fusión y les meto los despeluques de la champeta como homenaje, porque me gusta”.
Para Luister, representar con su voz un género propio de Colombia, es defender la champeta como cultura, pero al mismo tiempo romper el molde de lo que se espera de un artista costeño. Cuando se le pregunta por qué champeta dentro de sus producciones como artista urbano, Luister responde desde el valor emocional que tiene el género y los sonidos de sus raíces para él.
Crecer rodeado de pickups en cada esquina, festivales de champeta a pocas cuadras de su casa, y la energía del Caribe presente en cualquier escenario cotidiano, educó su oído y terminó convirtiéndose en su identidad artística. Una que tiene influencias musicales diversas, incluso de grandes referentes anglo, “siempre he admirado a Bruno Mars, creo que bailando y cantando es una locura…. y Drake. Del lado de la música latina, Pablo Alborán y Romeo Santos me gustan mucho”.
Incluso asegura que su técnica vocal está atravesada por esos referentes con los que creció. Recuerda que cuando comenzó a grabar se sintió muy influenciado por Pablo Alborán y Bruno Mars. Incluso destaca que siempre ha tratado de replicar los melismas, las terminaciones y los matices del cantautor español, reconocido por éxitos como “Pasos De Cero”.
La ambición más grande de su carrera, es llegar a los mismos espacios de un artista anglo, pero sin soltar la bandera del Caribe y los sonidos que mueven su música. “Mi sueño como tal… es ser como un artista anglo, que vean que llevo un género nuevo al mundo”, dice.
Mientras lo logra, también comenta que está trabajando en diferentes proyectos musicales para este año que recién empieza con su debut en nuestro Billboard Colombia Hot 100 y el lanzamiento de su último sencillo “Ozono”. Pero también, con grandes colaboraciones que vienen en camino y música guardada que empezará a compartir en las calles.
“Vamos a hacer lo posible para sacar las canciones que tenemos con Nacho, con Piso 21, con Ryan [Castro]”. Remarca, en exclusiva con Billboard Colombia y antojándonos con los nombres de los talentos con quienes ya tiene música que pronto terminará de componer en el estudio.
Su ambición por internacionalizar la champeta
Luister tiene claro que el momento actual de la música global juega a favor de los sonidos afrocaribeños, especialmente en un contexto donde los afrobeats y fusiones están dominando los charts y listados de reproducciones. Y para él, la champeta no solo puede entrar en esa conversación, sino que ya pertenece ahí, lo que tiene sentido debido a la fuerte influencia africana del género.
Pero también entiende que la internacionalización de un género propio de Colombia como la champeta es todo un proceso que requiere de un arduo trabajo. “Claro que se puede… solo creo que debemos mentalizarnos de que tenemos que trabajar en sí mismo primero”, explica. Antes de aterrizar su idea con una visión más estructurada en la que menciona la necesidad de tener equipos de trabajo consolidados, planes de inversión y disqueras que realmente apuesten por el género.
Aunque tiene claro que no quiere encasillarse: “Yo no soy un artista de champeta. Mi fuerte es la champeta, eso es inevitable. Yo soy un artista urbano que hace fusión… me declaro un artista versátil”. Por eso, a lo largo de su trayectoria artística ha probado diferentes géneros, desde pop, balada y vallenato, hasta reggaetón o afrobeats, pero sin dejar de lado la champeta.
