Cómo se creó el bolero ranchero “Risk It All” de Bruno Mars, No. 1 en el Global 200: ‘Probamos tantas versiones diferentes de esa canción’
Por
Isabela Raygoza
Publicado
marzo 14, 2026
Cortesía Warner Music Andina
El productor ganador del Grammy D’Mile y el Mariachi Los Criollos de Guadalajara explican el proceso creativo detrás del nuevo éxito de Mars, y de su videoclip.
En la toma inicial del video musical de “Risk It All”, Bruno Mars aparece sentado, guitarra en mano, vestido con un traje estilo matador color carmesí y sombrero vaquero. A su alrededor, el grupo Mariachi Los Criollos de Guadalajara, con sede en Los Ángeles, luce impecables trajes de charro en un blanco marfil, con moños bordados y sombreros de ala ancha. Tras ellos, la Iglesia Católica del Ángel Guardián en East Hollywood brilla con sus desgastadas paredes de yeso azul bajo el sol dorado del atardecer en el sur de California.
La música combina perfectamente con la escena: cuerdas de nylon delicadamente pulsadas, y un sonido que comienza a intensificarse. Las trompetas lloran y los violines que vibran con anhelo mientras Mars entrega versos apasionados que elevan aún más la intensidad. El bolero evoca canciones de amor de una época pasada que se mantiene viva gracias a la tradición atemporal y la pasión musical.
Para el productor ganador del Grammy D’Mile, quien coprodujo el último álbum de Mars, The Romantic, ayudar a crear el tema de apertura del disco no era cuestión de encontrar una buena versión de la canción, sino la versión. “La mayor parte del tiempo se dedicó a decidir en qué mundo queríamos entrar”, cuenta D’Mile a Billboard Español. Aunque Mars ya tenía el título y un gancho claro en mente, D’Mile dice: “Probamos tantas versiones diferentes de esa canción”. El proceso, que duró dos años, eventualmente los llevó al exuberante y romántico bolero que se escucha hoy.
Lanzado el 27 de febrero, “Risk It All” ya ha conquistado corazones. Esta semana, debutó en el No. 4 del Billboard Hot 100, justo detrás del sencillo principal de The Romantic, “I Just Might”, que encabeza la lista. “Risk It All” también alcanzó el No. 1 en el los charts Billboard Global 200 y Streaming Songs. Ahora, Mars es uno de los dos únicos artistas, junto a Kendrick Lamar, que han logrado liderar simultáneamente el Hot 100 y el Global 200 con canciones diferentes. El álbum, mientras tanto, debutó en el No. 1 del Billboard 200.
Para un artista cuyos éxitos han estado marcados por himnos de funk-pop y grooves retro-modernos, abrir su primer álbum en solitario en una década con un bolero es una declaración inesperada, pero una muestra valiente de su herencia cultural y artística. Mars nació en Honolulu, Hawái, de padre puertorriqueño judío de Brooklyn y madre filipina.
Al principio, el equipo, junto con la banda de Mars, The Hooligans, exploró tomar una dirección más funk y ritmos más acelerados, pero nada parecía igualar el poder emocional de la letra de Mars. “Siempre intentamos diferentes formas de hacerlo hasta que encontramos algo que simplemente nos parece maravilloso”, explica D’Mile. “Hubo algunas versiones funky, y una que se sentía como la vibra de ‘God Was Showing Off’. Pero un día, [Bruno] dijo: ‘Creo que el mayor error que estamos cometiendo con esto es que tal vez debería ser una canción lenta’. La mayoría de las otras versiones eran más rápidas. Y debido a las frases que estaba diciendo, como ‘Say you want the moon, watch me learn to fly’ (‘Di que quieres la luna, mírame aprender a volar’), tal vez no debería ser divertida. Debería ser más romántica”.
Esa realización cambió todo. Mars y D’Mile decidieron abordar la canción como un bolero, que con un tempo más lento, guitarra delicada e instrumentación exuberante podía amplificar el romance en su núcleo. D’Mile recuerda claramente ese momento: “Tomé la guitarra acústica y jugué un poco, y Bruno estaba improvisando y cantando. Así comenzó toda la idea, y dijimos: ‘Ok, por aquí vamos’”.
“Esa versión me emocionó más que cualquier otra que hicimos”, continúa. “No creo que haya escuchado a Bruno hacer algo como eso, y recuerdo haberle dicho: ‘Esta es genial porque es diferente para ti’”. Era una versión que combinaba la rara capacidad de Mars para innovar y sus raíces: un equilibrio delicado que redefinió las expectativas para el tema de apertura del álbum.
Cuando llegó el momento de traducir el bolero en un video musical, Mars reclutó al Mariachi Los Criollos de Guadalajara para añadir una capa adicional de elegancia auténtica. Aunque el conjunto de mariachi no tocó en la grabación oficial — la banda de Mars, The Hooligans, se encargó de la producción en el estudio —, el grupo desempeñó un papel fundamental en la creación de los visuales que ya han cautivado a casi 34 millones de espectadores en YouTube desde su lanzamiento hace dos semanas. En Spotify, la canción supera 70 millones de reproducciones.
Mariachi Los Criollos de Guadalajara fue contratado inicialmente para aparecer en el video interpretando la canción con el playback del audio. “Nos contrataron para fingir tocar los instrumentos”, cuenta el líder de la banda, Joel Jacques, pero el grupo tenía otros planes. “Al final aprendimos la canción de oído y tocamos realmente. Cuando [Mars] nos escuchó, dijo, ‘Wow. Estos sí son músicos’”. Jacques añade que fingir tocar música no era bueno para su imagen, por lo que se aprendieron la canción de inmediato.
Cómo el grupo consiguió el trabajo habla de su profesionalismo. “Fue un casting”, explica Jacques, añadiendo que su impresionante reputación en línea, respaldada por más de 150 reseñas de cinco estrellas en Yelp, contribuyó a su selección. Para cerrar el trato, Jacques enfatizó la importancia de la autenticidad y la tradición enviando videos de artistas icónicos como Elvis Presley interpretando “Guadalajara” con el Mariachi Vargas de Tecalitlán — el estándar dorado de la música mariachi. “Les dije, mira a Vicente Fernández o Juan Gabriel. Ninguno salía con mariachis pequeños; siempre eran 10, 11 músicos. Así es como se debe de ser”, recuerda. Su insistencia en la grandeza resonó con el director de casting.
“Como representantes de nuestra música mexicana, tenemos que estar siempre impecables”, agrega Jacques. Mars siguió el ejemplo, entregando un homenaje visual y sonoro a la elegancia del mariachi que ha sido abrazado por millones.
Para Jacques, los ricos y detallados visuales del video musical reflejan el legado multifacético y global del mariachi, una tradición profundamente enraizada en su natal Guadalajara, una de las cunas del género. “Es que venir de la tierra del mariachi significa algo. Siempre me enseñaron a respetar y portar el traje de charro con gallardía”, dice Jacques, reflexionando sobre mentores como el fallecido Lino Briseño, un miembro original del Mariachi Vargas, quien le inculcó disciplina y reverencia por el oficio.
Mientras que la música regional mexicana ha explotado internacionalmente en los últimos años, Jacques reconoce que las norteñas y los corridos tienden a dominar los reflectores. Sin embargo, no ve esta colaboración como un alejamiento del núcleo del mariachi; simplemente es otro capítulo. “El regional mexicano ya lo catalogan como norteño, banda — un montón de cosas menos el mariachi”, dice, lamentando cómo el género que forma “el fundamento de toda nuestra música mexicana” a veces es pasado por alto. Para él, este momento del bolero en el centro de atención es una oportunidad largamente esperada para mostrar la riqueza instrumental y el núcleo romántico del género. “Es una fusión de huapangos, sones, guitarrón, vihuela y arpa. Es algo hermoso y lleno de sentimiento”, dice.
Ese sentimiento, añade Jacques, conecta la música de México y Puerto Rico. Canciones como “En mi Viejo San Juan”, del compositor puertorriqueño Noel Estrada pero hecha icónica por la leyenda mexicana del mariachi Javier Solís, encarnan los lazos compartidos entre las dos tradiciones. “Puerto Rico y México siempre han estado hermanados en la cuestión musical”, señala Jacques, destacando cómo el bolero une sus legados románticos. Con un padre puertorriqueño y una rica crianza musical, Mars pareció recurrir a esas raíces.
Para D’Mile, los temas de “Risk It All” pueden haber actuado como un puente entre la creatividad de Mars y su herencia cultural. “En mi opinión, creo que sí”, dice D’Mile cuando se le pregunta si esta canción fue una manera de que Mars explorara sus raíces. Aunque nunca se discutió explícitamente, D’Mile reflexiona: “A veces me pregunto las razones detrás de sus decisiones. Si lo ves en retrospectiva, probablemente estaba en el fondo de su mente — pensaba: ‘Sí, quiero explorar ese lado de las cosas’. Porque eso es con lo que creció. Su padre era percusionista. Toda su familia estaba metida en ese lado de las cosas”.