Un riff creado en un sintetizador prestado convirtió a Europe en fenómeno mundial y dio vida a uno de los himnos más grandes del rock.
El 26 de mayo de la primavera de 1986, una canción con un estridente riff de sintetizador cambió para siempre el panorama de la música rock. La canción era “The Final Countdown” de la banda Europe, conformada por cinco jóvenes suecos que llevaban años abriéndose paso en los clubes de Estocolmo desde finales de los años 70. En cuestión de meses tras su lanzamiento, el tema alcanzaría el número uno en 25 países, catapultando a la banda a convertirse en superestrellas globales y dando vida a uno de los himnos más perdurables de la historia del rock.
Sin embargo, la historia del álbum The Final Countdown es mucho más rica que su icónica canción principal. Es una historia de meticulosas sesiones de grabación en tres países, la guía de uno de los productores más respetados del rock estadounidense, tensiones internas dentro de la banda que terminarían explotando y videos musicales que se convirtieron en pilares de la era dorada de MTV.
El camino de Europe hacia The Final Countdown comenzó en Upplands Väsby, un suburbio de Estocolmo, en 1979, cuando el vocalista Joey Tempest formó una banda llamada Force junto al guitarrista John Norum. Tras hacerse una reputación en el circuito en vivo sueco y cambiar su nombre a Europe — en tributo al clásico álbum en vivo de Deep Purple, Made In Europe —, el grupo ganó un concurso de rock en 1982 que les aseguró su primer contrato discográfico.
La historia de “The Final Countdown” no comienza en 1985, sino alrededor de 1981 o 1982, cuando Tempest compuso el característico riff de teclado de la canción en un Korg Polysix que había tomado prestado de un amigo que, con el tiempo se convertiría en el tecladista de la banda, Mic Michaeli.
“Tenía la demo sin voces y la cantaba una y otra vez. La música era casi como la banda sonora de una película, sobre abandonar la Tierra y sobre que la Tierra ya estaba agotada”, dijo Tempest en The Billboard Book of Number One Hits.
La grabación del álbum comenzó en septiembre de 1985 en los estudios Powerplay de Zúrich, Suiza. Por sugerencia de Epic Records, la banda decidió trabajar con el productor estadounidense Kevin Elson, cuyos créditos incluían álbumes de Journey y Lynyrd Skynyrd. El entorno campestre suizo resultó ideal para el proceso creativo, vivían en el mismo complejo del estudio, lo que les permitía trabajar de forma continua, lejos de las distracciones de la vida urbana.
El legendario solo de guitarra de Norum en la canción principal fue grabado en apenas 15 minutos. Esa melodía contagiosa, digna del mejor shred (técnica de ejecución musical y velocidad extrema, en la guitarra eléctrica), sigue siendo uno de los solos más celebrados de los años 80.
Las voces, por su parte, se grabaron en distintas locaciones, la pista principal en Soundtrade Studios en Estocolmo, mientras que el resto de las sesiones vocales tuvieron lugar en Mastersound Studios en Atlanta, Georgia, y en Fantasy Studios en San Francisco, California. Durante esas sesiones se grabó “Cherokee”, escrita apenas una semana antes de que la banda viajara a Suiza, inspirada por las lecturas de Tempest sobre la historia de los pueblos nativos americanos.
El álbum fue mezclado en marzo de 1986, aunque no todos quedaron conformes con el resultado. John Norum estaba particularmente descontento, afirmaba que la mezcla final de Elson había enterrado las guitarras rítmicas bajo capas de teclados y voces. Esta tensión resultaría ser un presagio. Apenas unos meses después del lanzamiento y del inicio de la conquista mundial, Norum abandonó la banda en noviembre de 1986.
La era visual de MTV estaba en pleno auge cuando The Final Countdown apareció, y Europe supo aprovecharlo. De la mano del director Nick Morris, la banda creó una serie de videos que se convertirían en elementos esenciales de la programación del canal y definirían la identidad visual del rock de los años 80.
El clip de “The Final Countdown” fue el primero en realizarse. Se filmó en Solnahallen, en Solna, los días 25 y 26 de mayo de 1986, a partir de dos explosivos conciertos y de material grabado durante las pruebas de sonido. Morris construyó una presentación que mostraba a la banda en la cima de su poder, intercalando imágenes en vivo con tomas del paisaje sueco y de la banda recibiendo discos de oro. Fue también el último video en presentar a John Norum antes de su salida. El sencillo llegó al No.8 en el Hot 100 de Billboard en 1987 y escaló hasta el No.1 en Inglaterra por durante dos semanas consecutivas.
Seis meses después llegó “Rock the Night”, que alcanzó el Top 30 del Hot 100, y el No.12 en Gran Bretaña. Su video fue filmado el 18 de noviembre de 1986 en el Hard Rock Cafe de Estocolmo, fue una producción divertida que mostraba a la banda llegando en su autobús de gira y adueñándose del lugar. Fue también el debut de Kee Marcello como reemplazo de Norum, aunque se intercalaron imágenes en vivo de su antecesor, tomadas de los conciertos en Solnahallen.
En enero de 1987, la banda presentó el tercer corte del álbum: “Carrie”. Rodado en el Instituto Sueco de Cine en Estocolmo, el video adoptó un enfoque más sencillo e incluyó a la modelo sueca Sanna durante las secuencias del coro. Es, sin duda, la canción más importante de Europe en Estados Unidos, permaneció dos semanas consecutivas en el tercer puesto del Top 40.
A finales de ese mismo año, el sello discográfico cerró el ciclo de sencillos con “Cherokee”. Aunque su desempeño en el Hot 100 no fue tan contundente como el de los singles anteriores, su video fue el más ambicioso del ciclo. Filmado en las montañas Sierra Nevada, en España, en septiembre de 1987, presentaba una narrativa arqueológica que involucraba batallas fantasmales entre nativos americanos y la caballería estadounidense.
The Final Countdown fue lanzado el 26 de mayo de 1986 a través de Epic Records. La respuesta fue inmediata y abrumadora, el álbum alcanzó la posición número 8 en el Billboard 200, fue certificado triple platino por la RIAA con tres millones de copias vendidas solo en Estados Unidos, y sus ventas mundiales superaron los 15 millones de unidades.
