Así se cantan los goles en el Ghetto: Ryan Castro y Lucho Díaz, dos superestrellas de los estadios
Unidos por dos pasiones, el fútbol y la música, eligieron hacer vibrar estadios cada uno a su manera: en el escenario y en la cancha.
Este artículo forma parte de la serie global de Billboard sobre la Copa Mundial, una colección de 11 reportajes de portada que reúne a destacadas estrellas del fútbol mundial que competirán en la Copa Mundial de la FIFA 2026 con músicos de gran renombre de sus respectivos países.
“¿Cuándo soltamos el próximo hit?”, le pregunta Lucho Díaz a Ryan Castro entre risas, mientras intercambian roles para entrevistarse el uno al otro en Billboard Colombia como protagonistas de la edición especial de Billboard Global World Cup Series.
Más que una entrevista, parecía un parche entre dos amigos hablando de las pasiones que los conectan y que han hecho coincidir sus dos mundos: la música, el fútbol y el ritmo que los unió primero en la cancha, luego en el escenario y que ahora los ha vuelto a reunir en Orlando, Florida, desde donde posan para este cover.
Minutos antes de estar sentados frente a frente, cada uno llegó por separado a su cita aquel lunes 23 de marzo, en la ciudad en la que al mismo tiempo, la Selección Colombia adelantaba su concentración para enfrentar el jueves 26 de marzo en el Camping World Stadium a Croacia como parte de los amistosos para la Copa del Mundo 2026.
Orlando respiraba fútbol, mientras que dentro del Hotel Waldorf Astoria – el mismo lugar en el que se alojaba el resto del seleccionado colombiano–, Ryan y Lucho eran dos amigos reencontrándose después de mucho tiempo. La complicidad fue inmediata, se saludaron entre abrazos, chistes internos entre los dos y referencias musicales, especialmente sobre el más reciente lanzamiento musical de Lucho Díaz “La Promesa”, una champeta al lado de Juanda Iriarte y Nelsen, con la que se estrenó como solista después de haber debutado en la música, precisamente al lado de Ryan, con quien hoy comparte esta portada.
Su amistad ya había quedado inmortalizada en “EL RITMO QUE NOS UNE”, la canción que acompañó a la Selección Colombia durante la Copa América 2024 – en la que después de 23 años la tricolor volvió a disputar una final continental –. Esta vez se reencuentran, ya no para cantar de nuevo juntos (aunque sí hablaron de la posibilidad de volver a colaborar), sino para conversar sobre música, fútbol, disciplina, el barrio – o mejor dicho, el Ghetto – y los sueños cumplidos.
No era un encuentro cualquiera. Sentados frente a frente estaban dos de los nombres colombianos más importantes en este momento de la historia. Por un lado, Lucho Díaz, convertido hoy en el futbolista colombiano más importante del mundo. El máximo goleador de nuestro país en la historia de la Champions League con un total de 14 anotaciones junto al FC Porto, Liverpool FC y ahora en su etapa de gloria con el FC Bayern Múnich. Uno de los extremos izquierdos más codiciados del planeta, y una de las principales figuras de la Selección Colombia rumbo al Mundial de 2026.
Por el otro, Ryan Castro, el Cantante del Ghetto, una de las voces que actualmente lidera la música urbana colombiana y una figura clave dentro de la nueva generación de artistas que están llevando el sonido del país a escenarios globales. El artista que más semanas ha permanecido en el No.1 del Billboard Colombia Hot 100, con éxitos como “DÓNDE” y “La Villa” junto a Kapo y “CHÉVERE (premium_remix)” al lado de Aria Vega, con el que se ha mantenido liderando el chart, sumando más de 10 semanas en la cima.
Aunque uno representa a Colombia desde las canchas y el otro desde los escenarios, ambos hablan el mismo idioma: el del Ghetto. Ryan creció entre las calles de Pedregal, en Medellín, soñando con cantar reggaetón mientras sobrevivía haciendo todo tipo de trabajos, incluso como mesero en parte de su vida en Curazao, y Lucho desde Barrancas, La Guajira, jugando fútbol descalzo entre el polvo, las dificultades económicas y el vallenato, con la ilusión de convertirse en una de las grandes figuras del deporte colombiano.
Por eso su admiración es mutua, genuina y sin pretensiones. “Yo con Lucho me identifico mucho por el carisma. Por cómo es él como persona… Más allá de cualquier visaje o de lo que uno pueda aparentar porque es una estrella, siempre es muy aterrizado”, le dice Ryan de frente al número 7 de la Selección Colombia.
Ambos entienden muy bien lo que significa llevar el nombre y la bandera de Colombia frente al mundo. “Lo más importante es que cuando termines tu carrera te recuerden por lo que fuiste, por lo que lograste y por lo que eres como persona”, dice Lucho. Para ambos, el éxito también implica la responsabilidad de convertirse en ejemplo e inspiración para muchos jóvenes que hoy sueñan con brillar como ellos, en los estadios del mundo, ya sea metiendo goles, o cantando.
Porque como bien lo dice Ryan, al final la vida del atleta y del artista están conectadas: “Ustedes escuchan música para ir a jugar y nosotros, después de hacer música, vamos y jugamos”. Y aunque uno representa al país con un balón en los pies y el otro con un micrófono en la mano, comparten la misma pasión: “Ustedes cuando están en la cancha y nosotros cuando estamos en la tarima”.
Hoy, ambos hacen vibrar estadios cada uno a su manera: uno en la cancha y el otro en el escenario. Fue con esa ilusión de que se sigan cantando los goles en el Ghetto, y ojalá también en la final de la Copa del Mundo 2026, que ambos se sentaron frente a frente para Billboard Colombia a hablar de música, fútbol, disciplina, barrio, sueños, legado, y hasta de una posible nueva colaboración musical. Pero sin duda, el momento que mejor resumió la esencia de este reencuentro, llegó con la ilusión de imaginar qué harían si Colombia ganara la Copa del Mundo. “Yo me pego una lloradita”, admiten entre risas. Porque más allá del escenario o la cancha, son dos colombianos que comparten el mismo sueño, ver a la tricolor triunfar y seguir llevando la bandera de nuestro país por el mundo.

Lucho Díaz: Empiezo yo para que tenga la presión ahí encima… Como artista, ¿qué es lo que más admiras de los atletas?
Ryan Castro: Uy, yo creo que lo que más admiro, y lo que más difícil se me hace también a mí, es la disciplina de entrenar todos los días.
Ryan Castro: Agárrese ahí, que voy yo… Como atleta, ¿qué es lo que más admiras de los músicos?
Lucho Díaz: Esa es difícil para mí… Pero saber cantar, hermano, para mí creo que es lo más loco. Saber hacer música, tener ese talento de cantar, de crear, de escribir. Para mí ese es el talento más duro, la verdad. Eso es lo que más admiro.
Lucho Díaz: ¿Crees que los músicos y los atletas tienen más en común de lo que la gente cree? ¿Por qué?
Ryan Castro: Yo creo que sí. Aparte de que es una pasión, obviamente es el negocio de nosotros, pero es una pasión que disfrutamos. Ustedes cuando están en la cancha y nosotros cuando estamos en la tarima no pensamos en el negocio o en la plata. Nosotros simplemente lo disfrutamos.
Y obviamente el empeño y la disciplina que le ponemos, cuidando nuestra salud, nuestro cuerpo, nuestro público, nuestra gente y nuestra fanaticada, eso es una pasión que nos une a ambos.
Lucho Díaz: Eso nos representa a los dos. Tanto en el fútbol, como en la música.
Ryan Castro: Ustedes escuchan música para ir a jugar y nosotros después de hacer música, vamos y jugamos.
Lucho Díaz: Nosotros nos levantamos escuchando música. Nosotros vamos al estadio escuchando música, entrenamos, salimos del partido y escuchamos música.
Ryan Castro: Y nosotros cuando estamos en la tarima estamos jugando fútbol.
Lucho Díaz: ¿Quiénes son tus atletas favoritos y por qué?
Ryan Castro: Aparte de todos los muchachos de la Selección, que los conozco y los admiro mucho por su trabajo y todo su proceso, soy muy admirador de Jordan, de LeBron, de los bros que juegan básquet. Me gusta mucho Rigo también. Mariana Pajón.
Yo creo que, aparte de muchos atletas que quizás no sigo mucho su movimiento, admiro su disciplina y todo lo que han conseguido.
Lucho Díaz: ¿Qué crees que se parece más a hacer música: Entrenar todos los días o jugar un partido?
Ryan Castro: Yo creo que en hacer música, entrenar todos los días… Es más, nosotros cuando vamos al estudio decimos que ‘vamos pa’l gym’. Entre más uno va al estudio, más habilidoso se vuelve cantando, más descubre la voz, escribe más chimba y tiene más confianza. Hace parte del entreno también.
Lucho Díaz: ¿Alguna vez practicaste algún deporte?
Ryan Castro: Obvio… Futbolista, basquetbolista, tenista, tenis de mesa, bolas, billar, ajedrez, tejo…
Lucho Díaz: ¿En cuál eres mejor?
Ryan Castro: Fútbol, toda la vida jugué fútbol.
Lucho Díaz: Ping pong le das duro, ¿no?
Ryan Castro: Ping pong le meto también. Tenemos que juntarnos ahí porque tenemos un buen equipo para eso. Pero nada, fútbol… El goleador.
Lucho Díaz: ¿En qué posición jugarías?
Ryan Castro: La posición suya [extremo izquierdo]. Yo hago goles… Un poquito menos que usted, pero ahí voy (risas).
Ryan Castro: ¿Alguna vez tocaste un instrumento?
Lucho Díaz: Papi, la verdad, una vez cuando estaba pequeño, el acordeón.
Ryan Castro: ¿Acordeón? ¡Ja que chimba! Despechito, despechito.
Lucho Díaz: No, no. Suave, suave… Mi papá siempre me enseñaba, me enseñaron hasta “La Piña Madura” (risas)… Pero era chiquitico y ya no me acuerdo de nada.
Aunque sí quiero aprender a tocar. Me gustaría aprender batería y esas cosas así.

Ryan Castro: Si no hubieras sido futbolista, ¿te habría gustado dedicarte a la música?
Lucho Díaz: Sí, me hubiera gustado ser músico. Mi familia es muy musical. Mira que mi papá anda por ahí cantando también.
Ryan Castro: ¡Le mete, le mete!
Lucho Díaz: Anda por ahí haciendo sus vainas, que conciertos y que tal.
Ryan Castro: ¿Anda en conciertos y todo? (risas)
Lucho Díaz: Si, y yo lo apoyo, que sea feliz… Pero si me hubiera gustado ser músico. La música me corre por las venas, yo vivo con la música, tu no sabes lo que me gusta la música.
Pero es que tener esa voz papi, eso no es para cualquiera.
Ryan Castro: No (risas) ¿y esos pies qué? Todo el mundo no corre así.
Lucho Díaz: También me hubiera gustado escribir, yo digo “¿cómo hacen para componer así”.
Ryan Castro: Unas desahogaditas ahí bien buenas.
Ryan Castro: ¿Te gustaría estar en otro proyecto musical o tener el tuyo propio?
Lucho Díaz: Uy, qué pregunta, hermano… Me gustaría salir en otro proyecto musical y bueno, tener el mío también.
Ryan Castro: Sino que es que usted ya tiene un hit muy grande, papi (risas) [En referencia a su colaboración juntos en “EL RITMO QUE NOS UNE”]
Lucho Díaz: Si, Está difícil. Es difícil hacer otro hit de esa manera, hermano.
Pero también me gustaría hacer un proyecto mío solo. Porque me gusta mucho la música.
Lucho Díaz: Antes de un concierto, ¿qué música escuchas para concentrarte?
Ryan Castro: La verdad, usted no me va a creer. Yo escucho Rocío Dúrcal, Ana Gabriel.
Lucho Díaz: ¿En serio? Bestia, hermano.
Ryan Castro: También escuchamos reggaecito, Vicente [Fernández], los Diomedazos… Escuchamos toda clase de música, pero la mayoría de las veces me gusta escuchar música que no tenga que ver con lo urbano.
Lucho Díaz: Y cuando tienes mucha presión así…
Ryan Castro: No, eso es para los frijoles (risas)
Lucho Díaz: Pero se siente, ¿no? el nerviosismo
Ryan Castro: Sí, claro. Igual que ustedes. Yo creo que cuando a uno se le quiten los nervios de todo, ya no tiene sentido.
Lucho Díaz: Claro, como en el fútbol para nosotros.
Ryan Castro: Hay que tener esos nervios, que le den a uno ganas de orinar y todo (risas)
Ryan Castro: Antes de un partido importante, ¿qué no puede faltar en tu playlist?
Lucho Díaz: Uf, yo también soy de todo un poquito. Tengo reggaetón, vallenato, pero antes del partido me gusta escuchar reggaetoncito y trap. Me motiva bastante.
Ryan Castro: Urbano ¡Chimba!

Ryan Castro: Cuando estabas empezando en La Guajira y soñabas con ser futbolista, ¿qué música escuchabas?
Lucho Díaz: Uy papi, puro vallenato. A mí me criaron con eso. Mi papá, mi familia, son vallenateros… Cuando salgo de La Guajira es que comienzo a escuchar reggaetón, trap y todas esas cosas.
Ryan Castro: Y el vallenato también es muy prendido.
Lucho Díaz: Imagínate tú papi.
Ryan Castro: ¿Qué música escuchas cuando extrañas Colombia?
Lucho Díaz: Un vallenatico.
Ryan Castro: Es que el vallenato lo tira a uno para allá.
Lucho Díaz: Si, es que te tira enseguida para allá.
Ryan Castro: Es un sello muy colombiano.
Ryan Castro: Si tu carrera tuviera un soundtrack, ¿qué canción sería?
Lucho Díaz: ¡Bof! Esa está bacana. Pero yo me quedo con…
Ryan Castro: Esa está muy dura
Lucho Díaz: Me quedo con el hit de nosotros, “EL RITMO QUE NOS UNE”, ese representa… Porque tengo muchas canciones favoritas, pero esa.
Ryan Castro: Representa fútbol y música durísimo.
Lucho Díaz: “EL RITMO QUE NOS UNE” junta fútbol, música y país. ¿Por qué crees que la canción conectó tanto con la gente?
Ryan Castro: Yo creo que la canción conectó mucho porque es muy genuina. El video es muy genuino y habla de cosas muy tradicionales colombianas.
Tiene muchos ritmos: reggaetón, rancha, cumbia, rap… Y verlos a ustedes cantando, a usted y a Juanfer [Quintero] impresionó demasiado a la gente, vernos en amistad, además también pudimos hacer el video todos juntos y eso fue algo super chimba.
También porque ustedes hicieron un muy buen fútbol en la Copa América, eso sumó demasiado a que la canción conectara con la gente. Me atrevo a decir que en Colombia, no había una canción que conectara tanto el fútbol y la música. La canción fue una bendición. Todo sucedió muy genuino.
Lucho Díaz: Esa canción unió a un país, fue increíble.
Lucho Díaz: ¿Qué significa para ti que tu música se haya convertido en un himno para la Selección?
Ryan Castro: Me siento muy contento porque hacía mucho tiempo no había una canción que conectara así con la gente. Porque cuando yo veía los partidos, yo sentía que la hinchada no cantaba nada, entonces yo vi esa necesidad de, que chimba ir a la cancha y que los muchachos sintieran que el público les estaba cantando algo.
Cuando el proyecto llegó a mí sentí mucha responsabilidad, porque yo decía “no, hay muchos artistas buenos en Colombia que pueden hacer una canción para la Sele”. Pero me sentí con mucha confianza para recibirlo y obviamente lo llame a usted de una vez: “Lucho, tirate un versito ahí pues” (risas).
Todo lo que ha sucedido con la canción es una chimba. Yo creo que la canción va a ser eterna, a la gente la conectó en un muy buen momento y yo sé que en este Mundial también va a ser algo que nos va a unir muchísimo como pueblo, como ciudad, como país, como fútbol, como música. Para mí es una alegría haber dejado esa canción en la historia colombiana.
Lucho Díaz: Papi es que esa canción es un hit, esa canción unió a un país, no solamente por lo que nosotros hicimos en la Copa América, como dijiste. Uno escuchaba esa canción por todas las esquinas. Era increíble.
Ryan Castro: Uno abría la nevera y era (cantando): “Mami, prenda la radio, encienda la tele”, el microondas… Todo (risas) Mera chimba ¿no?
Lucho Díaz: Era así hermano, era increíble. También porque nos divertimos mucho haciéndola, todo salió natural y nos fue bien, hicimos una gran Copa América, faltó el detallito aquél, pero pronto, pronto.
Lucho Díaz: ¿Y se viene rémix o no? (risas)
Ryan Castro: Ah mire a ver, está pa’ sacar otro verso.
Lucho Díaz: No, es que para sacar otro palo así, está muy difícil.
Ryan Castro: Pa’ superarla está duro.

Ryan Castro: ¿Cuál canción mía te motiva más para entrenar? Ahí volví y le tiré caliente
Lucho Díaz: Uy, ahí sí me tiró caliente.
Ryan Castro: (Cantando) “Mami, hopi dushi bo sanka, sanka, sanka, sanka”…
Lucho Díaz: Esa es brava, pero “La Villa”, me encanta, esa es un temón.
Ryan Castro: (Cantando) “Una que baile dancehall el doctor me recetó, su mini mini, mini”…
Lucho Díaz: Es que este loco tiene muchos palos y solo perreo… Ojo que “EL RITMO QUE NOS UNE” no se sale de esa playlist,
Ryan Castro: Y “CHÉVERE”
Lucho Díaz: Uy, cuidado con “CHÉVERE”… En mi familia, mis tías no saben como la bailan, se la saben toda.
Lucho Díaz: ¿Qué ven el uno en el otro que les resulta familiar, aunque vengan de mundos distintos?
Ryan Castro: Yo con Lucho me identifico mucho por el carisma. Por como es él persona, creo que es muy centrado en lo que hace y yo siento que yo también soy así.
Más allá de cualquier visaje o de lo que pueda aparentar, porque este hue–n es una estrella, siempre es muy aterrizado. Eso me identifica mucho con Lucho, porque es muy humano, muy carismático, muy buena persona y muy humilde.
Lucho Díaz: Yo igual. Dio la respuesta que era.
Es una persona muy humilde, muy tranquila, muy parchada. Eso es lo que más nos identifica a nosotros como seres humanos. Para mi eso es lo más importante,
Me identifico muchísimo con la personalidad de él, con lo juicioso que es y con los proyectos que tiene para su vida. Él habla de sus cosas, de lo que quiere hacer y me identifico mucho, es como si lo estuviera haciendo yo.
Lucho Díaz: ¿Qué significa para ti representar a Colombia en el mundo?
Ryan Castro: Orgullo, hermano, mucho orgullo… Aparte de orgullo, para mi como joven también es una responsabilidad, porque todo el mundo tiene los ojos puestos en uno: qué está haciendo, qué dice, qué canción sacó, si hubo una grosería o no.
Entonces siento que uno tiene la responsabilidad de dar un buen ejemplo, de que los pelados vean que uno va por buen camino, que las cosas que uno haga motiven a más personas.
Obviamente orgulloso de ser colombiano, de representar mi tierra, mi tradición, mi música, mi cultura, mi deporte, todo, eso a mi me encanta.
Lucho Díaz: Para mí también es un orgullo representar a Colombia, a la tierrita. Como lo dices tú, queremos ser un ejemplo para muchos jóvenes, tratamos de dar esa imagen delante de toda la gente, pero en especial de los niños que vienen creciendo.
Lo más importante es que cuando termines tu carrera te recuerden por lo que fuiste, por lo que lograste y por lo que eres como persona. Para mí eso es lo más importante. El legado… Orgulloso, orgulloso de ser colombiano.

Ryan Castro: ¿Qué es lo que más te emociona del próximo Mundial?
Lucho Díaz y Ryan Castro: Ufff
Lucho Díaz: Primero, cumplir ese sueño de jugar mi primer Mundial, porque no había tenido la oportunidad de jugar uno. Para mí representar al país a nivel mundial es una cosa de locos.
Sueño con dejarlos en alto de la mejor manera posible, llegar lo más lejos que se pueda. Además, la gente hoy en día está dando muchísimo apoyo, para nosotros como equipo y para mi como jugador.
Hacer un buen Mundial para nosotros sería perfecto, llegar hasta el último instante… La verdad es que es inexplicable, jugar un mundial y representar a un país es inexplicable, hermano.
Confiando en Dios, sé que nosotros vamos a hacer las cosas bien y vamos a lograr el objetivo
Ryan Castro: Muchos sentimientos recorridos ahí… No es que jugar un Mundial es una cosa de locos, ¡Dios mío bendito!
Lucho Díaz: ¿Quién creen que va a quedar primero, segundo y tercero en el Mundial?
Lucho Díaz: Confiando en Dios, nosotros queremos ser los primeros, entonces pongo a la Sele de primero… Segundo, España.
Ryan Castro: España también.
Lucho Díaz: Francia y Argentina me gustan también.
Ryan Castro: Yo también me tiró por ahí, o Brasil… Pero confiando con mucha fe en estos muchachos, en las piernas de estos muchachos y en Dios ome’, vamos a llegar adelante.
Ryan Castro: Si Colombia gana el Mundial, ¿qué sería lo primero que harían?
Ryan Castro: Yo me pego una lloradita (risas)
Lucho Díaz: Yo también, eso es obvio… Yo me vuelvo loco, no sé ni qué haría, o mejor dicho, haría tantas cosas… Uno no sabe cómo va a reaccionar.
Pero primero, que llegue ese día, ya de ahí pa’ allá miraremos qué hacemos.
Ryan Castro: Vamos a hacer de todo… Todo lo que nos podamos tomar, llorar, abrazar, celebrar, querer, gritar… Pedir permiso en el trabajo, orar, darle gracias a Dios… De ahí pa’ allá vamos es con todo. Hay que camellar para llegar a ese día.
Ryan Castro: ¿Cuándo soltamos el próximo hit?
Lucho Díaz: ¡Uy, esa me gustó!
Ryan Castro: (Cantando) And the real combination Lucho Díaz, Ryan Castro el Cantante del Ghetto ¡Plo, Plo, Plo, Plo!
Lucho Díaz: (risas) Este la tiene clara…Yo estoy dispuesto. Ya hemos hablado de eso.
Ryan Castro: No, hay que hacerle… En estos días montamos unas pisticas y le metemos ahí… Vamos a hacer musiquita con el Lucho.

