Gracie Abrams explora una etapa más madura en Daughter From Hell
Tras casi dos años de trabajo, Gracie Abrams lanza su tercer álbum de estudio, un disco que amplía su sonido y profundiza en nuevas emociones.
Desde su debut en 2019, Gracie Abrams se ha consolidado como una de las cantautoras más destacadas de su generación. Ahora llega a un momento decisivo con Daughter From Hell, su tercer álbum de estudio. El disco profundiza la relación creativa y emocional que ha construido con Aaron Dessner, quien ha trabajado con Mumford & Sons, Taylor Swift, Ed Sheeran; en esta producción incorpora nuevos colaboradores y lleva su composición hacia un terreno más directo y reflexivo.
El álbum tomó forma a lo largo de casi dos años, en un proceso que comenzó el mismo día en que Abrams y Dessner grabaron “That’s So True”, que alcanzó el No. 6 del Billboard Hot 100, en Electric Lady Studios, en Nueva York. Dessner reveló en Instagram que varias canciones del disco nacieron durante aquellas primeras sesiones. Desde entonces, ambos continuaron trabajando entre compromisos de gira y sesiones en distintos estudios, como Long Pond —propiedad de Dessner—, Londres y nuevamente Electric Lady Studios, mientras el proyecto encontraba su forma definitiva.
Dessner ha descrito el álbum como el trabajo más conmovedor y poderoso que han realizado juntos, y aseguró que representa una expansión de su lenguaje musical hacia territorios que nunca antes habían explorado.
Las grabaciones se desarrollaron entre las fechas de la gira de Abrams. La cantante contó a Billboard que ambos aprovechaban los pocos espacios libres de sus agendas para reunirse a trabajar y que, a medida que avanzaban las sesiones, las ideas cobraban mayor claridad. Sentía que estaban descubriendo algo que los entusiasmaba por igual.
Abrams ha definido el álbum como un trabajo menos introspectivo y más existencial, una reflexión sobre los años intermedios de la veintena más que un simple recuento de experiencias. También explicó que salir de gira le permitió escribir pensando más en el público sin renunciar a la intimidad que siempre ha caracterizado sus canciones.
La cantautora también ha señalado que, por primera vez, participó de forma mucho más activa en la producción. Además de Dessner, el álbum cuenta con aportes creativos de Justin Vernon, Bryce Dessner, Audrey Hobert y Paul Mescal en distintos momentos del proceso.
La lista de dieciséis canciones incluye “Hit the Wall”, un himno de gran carga emocional que alcanzó el No. 34 del Billboard Hot 100; “Cold Goodbyes”; “Death Wish”; “The Knife”; “Daughter From Hell”, una canción de amor dedicada a su madre; “Look at My Life”, en la que Abrams reflexiona sobre la naturaleza fugaz y cambiante de la fama y que llegó al No. 54 del Hot 100; “Good Reason”; “Men Like You”; “Sober”; “Broke My Heart”; “Mews”; “Minibar”; “Imaginary Friend”; “Afflictions”; “Humming”; y “What If It’s Right (feat. Marcus Mumford)”. Antes del lanzamiento, Abrams ya había interpretado varias de estas canciones en vivo, contribuyendo a generar una fuerte expectativa alrededor del álbum.
En conjunto, Daughter From Hell representa un nuevo paso en la evolución artística de Abrams. El álbum está sostenido por una colaboración creativa consolidada, ideas desarrolladas durante la gira y una mirada compositiva más amplia y madura. Más que el resultado de unas cuantas semanas de estudio, es un trabajo moldeado por el movimiento constante, la confianza entre sus colaboradores y la acumulación paciente de ideas a lo largo de dos años.
