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Del legado de Darío Gómez al de Yeison Jiménez: ¿Por qué la música popular colombiana está en el momento más importante de su historia?

  • Publicado julio 30, 2026
Del legado de Darío Gómez al de Yeison Jiménez: ¿Por qué la música popular colombiana está en el momento más importante de su historia?

La creciente hermandad entre Colombia y México, así como una nueva generación de intérpretes, están redefiniendo el futuro del género colombiano que vive su mayor expansión. 

Durante un panel de música popular colombiana en la Billboard Latin Music Week de 2024, Yeison Jiménez dio una opinión personal, que hoy, tras su fallecimiento el pasado 10 enero de 2026, podría ser fundamental para explicar este fenómeno ascendente a personas de otros países y su relación con los géneros mexicanos como la ranchera o el corrido que lo apalancan: “Yo he venido acuñando el término regional colombiano, porque para mí es música que viene tanto del regional mexicano, como de mi país”.

Palabras que hoy adquieren un valor especial que dejó con su legado al morir, porque ayudan a entender la evolución reciente del género y la visión que impulsó durante su carrera. Yeison Jiménez tenía claro que lo que se está haciendo ahora en Colombia tiene un poco de Darío Gómez, pero también de Vicente Fernández y que viene impulsado tanto por Peso Pluma como por Pipe Bueno.

En Colombia, la denominada música popular comenzó hace cinco décadas, con muchos exponentes que hoy son considerados íconos nacionales. Entre ellos, Darío Gómez, El Charrito Negro y Luis Alberto Posada funcionan como un buen punto de partida para entender la evolución del género. Mientras El Charrito Negro y Luis Alberto Posada continúan recorriendo el país con sus presentaciones, el legado de Darío Gómez —fallecido el 26 de julio de 2022— sigue siendo una referencia obligada para las nuevas generaciones.

Aunque todos ellos ayudaron a construir el género, fue Darío Gómez quien terminó convirtiéndose en su máximo referente, no en vano es conocido como el Rey del Despecho. El artista antioqueño logró con un repertorio de éxitos como “Nadie Es Eterno”, “Sobreviviré” o “La Tirana”, que la música que popularmente sonaba en las cantinas, lograra convertirse en un catálogo de exportación gracias a su manera de interpretar el despecho y la enorme conexión que logró con el público, que hicieron de él una de las figuras más influyentes de la música popular colombiana y una inspiración para buena parte de los artistas que hoy lideran el movimiento. 

Sin ese legado, difícilmente podría entenderse el auge que hoy viven figuras como Pipe Bueno, Luis Alfonso, Jessi Uribe, Paola Jara, o el impacto que tuvo el propio Yeison Jiménez, cuya voz sigue más vigente que nunca.

Pero hace unos 15 años apareció un adolescente, que cantaba de forma impecable y sonaba mucho más pop que cualquiera de los demás referentes similares que Colombia había conocido hasta la fecha.

Y aunque las comparaciones no siempre son ideales, seguramente a Pipe Bueno le agradaría esta: parecía un Maluma de la música popular, incluso al poco tiempo grabaría con él “La Invitación” – que además de ser un gran éxito, se convertiría en la primera colaboración del género popular con el urbano, que hoy se ha convertido en una fórmula ganadora en los charts – y se harían grandes amigos.

Además, en 2009 con tan solo 17 años, fue el primer y único artista de música popular colombiana en ser nominado a los Latin Grammy en la categoría de Mejor Álbum de Grupero – categoría que existió desde el año 2000 y se eliminó definitivamente en 2009, el mismo año en que estuvo nominado – con su álbum homónimo Pipe Bueno (2008).

Desde entonces, no ha lanzado ningún disco comercial, hasta ahora, ya que en julio de 2025 anunció la firma de un contrato histórico con Warner Music Latina, para hacer un disco con pesos pesados del regional mexicano, que lanzará muy pronto. La producción discográfica está orientada desde Los Ángeles y tendrá la participación de los pesos pesados de la música mexicana como Gerardo Coronel (famoso por su participación en “Qué onda perdida” de Grupo Firme).

El camino de la nueva generación de la música popular colombiana

En 2008, el año en que comenzó Pipe Bueno, también apareció uno de los mayores éxitos de la carrera de Giovanny Ayala, “De Rodillas te Pido”, otro palazo que ayudó a abrir camino para nuevas generaciones de cantantes. En ese entonces, el artista tenía 32 años, así que no era precisamente un jovencito, pero sí mucho menor que los pesos pesados de la música popular que llevaban décadas en las cantinas de todo el territorio nacional.

Las canciones de ambos, principalmente de Pipe Bueno – porque en sus primeros años tuvo muchos éxitos radiales como “No Voy A Morir”, “Te Parece Poco” o “Recostada En La Cama” y por su astucia por relacionarse con la farándula nacional –, le sirvieron a artistas como Yeison Jiménez, Paola Jara y, años más tarde, Luis Alfonso (también invitados en el panel de Billboard), para que su proceso fuera un poco más fácil. También a otros exponentes como Jessi Uribe, Alzate o incluso Jhonny Rivera.

En este punto es importante explicar que Jhonny Rivera es una especie de bisagra musical que conecta a los íconos de antaño con los referentes actuales. El pereirano había comenzado su carrera cuatro años antes que Pipe Bueno, pero con un sonido menos pop, que desde los inicios lo hizo parecer más cercano a los artistas clásicos que a la nueva generación naciente.

Entre sus primeras canciones están clásicos de la música popular como “El Dolor De Una Partida” o “Empecemos De Cero”, pero el éxito del artista se multiplicará considerablemente cuando empiece a experimentar con la música tropical.

Ahora, con dos décadas de trayectoria artística, tiene varios de sus temas más bailables como “El Pegao”, “Mejor Solito” o “Ser Colombiano es un Lujo” en las fiestas de todos los diciembres.

¿El término música popular también aplicará para estas canciones más bailables y acaso Grupo Frontera podría llegar a considerarse una banda de regional mexicano? Son preguntas que, así estén erradas, pueden ser pertinentes.

El primero en replicar el impacto de Pipe Bueno fue Jessi Uribe, hijo de un cantante de mariachi y a quien Colombia conoció por un reality llamado La Voz Colombia y A Otro Nivel. “Repitela” (2015) es hasta la actualidad una de las canciones más pedidas de su repertorio. Dos años más tarde presentó “Dulce Pecado”, que no sólo multiplicó su éxito, sino que actualmente es la canción más reproducida en YouTube de música popular colombiana con más de 600 millones de vistas.

Solamente superada por “Según quién” la colaboración de Maluma con Carin León, que suma más de 800 millones de visualizaciones – que también podría entrar en debate de si pertenece o no a este género – y que además alcanzó el No.1 tanto en el ranking Latin Airplay, como en el Regional Mexican Airplay de Billboard, mientras que en el Hot Latin Songs alcanzó to Top 5 en la posición No.4 y en el Hot 100 llegó a al No.65.

Además, Jessi Uribe hizo historia en la entrega de los Grammy Anglo 2025 como el primer artista de música popular colombiana nominado a Mejor Álbum de Música Mexicana por su trabajo discográfico De Lejitos.

También es importante mencionar a Paola Jara, quien aunque no es la única mujer del género (ya que hay otras figuras importantes como Francy y Arelis Henao, a quien hasta novela le han hecho), sí es la que ha tenido más impacto internacional logrando convertirse en la primera artista colombiana en la historia nominada en la categoría Mejor Álbum de Música Mexicana de los Grammy Anglo de 2026 por su disco Sin Rodeos

El éxito de Paola Jara no es fácil de explicar, porque reúne muchos factores. Además de un catálogo que incluye un repertorio con canciones como “Murió El Amor” o “Cómo Si Nada”, su mayor éxito en compañía de su ahora esposo Jessi Uribe, también es necesario remarcar su astucia para utilizar elementos visuales de los videos de música pop (es probable que su video de “Mientes” fuera el primero donde incorporó, o profundizó, esta técnica).

A estos detalles se suma el trabajo constante, su expansión internacional con conciertos fuera de Colombia, como la gira por Estados Unidos que hizo en 2024, y su faceta de influencer/empresaria que ha desarrollado en sus redes. Además uno de sus más recientes logros que alcanzaron como pareja fue gracias a su último álbum Despecho a 2 Voces, que fue incluido en la selección editorial de Billboard Colombia en la posición No.10 entre los 15 mejores álbumes colombianos del 2026 (hasta ahora), y además también fue reconocido entre los 26 mejores álbumes latinos de 2026 (hasta ahora) en Billboard, donde ocupó la posición 19,

El legado de Yeison Jiménez

Yeison Jiménez, hoy recordado como una de las figuras más determinantes de la música popular colombiana, hizo un camino similar. Lanzó en 2018 su éxito “Aventurero”, fuertemente influenciado por la música mexicana. No fue su primer éxito, pero sí una canción que marcó un cambio en su sonido y demostró que el artista estaba muy pendiente del panorama internacional. 

Con el paso de los años, ese estilo terminaría convirtiéndose en una de sus principales cartas de presentación para llevar la música popular a nuevos escenarios internacionales, convirtiéndose en el artista del género más taquillero en Colombia con cinco Movistar Arena durante su gira 17/32 Invicto Tour, y escribiendo su nombre en la historia de como el primer artista de música popular en llenar el Estadio El Campín con su tour Mi Promesa, el mismo día del que sería su último cumpleaños el pasado 26 de julio de 2025, celebrando ante más de 45.000 personas en la capital. Una hazaña que volvería a lograr el 28 de marzo de 2026 bajo el nombre Mi Promesa Tour La Revancha, pero lastimosamente el destino tenía otros planes para su vida que terminó con el trágico accidente aéreo aquel 10 de enero en Paipa, Boyacá.

Tras su fallecimiento, además se convirtió en el artista con más canciones simultáneas hasta ahora en el Billboard Colombia Hot 100, logrando posicionar 27 temas en una misma semana, incluyendo éxitos como “Aventurero”, “Vete” o “Por Qué La Envidia” y debutando directamente en la primera posición con “Destino Final” al lado de Luis Alfonso – canción que además ha permanecido por más de 25 semanas dentro del top 50 del listado -, logrando con esta última hazaña al lado del Señorazo, convertirse en los primeros artistas del género el llegar a la cima del chart.

Entonces, ¿música popular o regional colombiano?

Aunque todo Colombiano entienda el término “música popular”, este tiende a volverse confuso cuando se intenta explicar a personas de otros países. Precisamente en aquel panel de Billboard Latin Music Week, Yeison Jiménez decía que a él le había funcionado hablar de su música como “regional colombiano”, para poder resumir su sonido de forma más práctica.

La idea, que podría considerarse también como una negación del término que popularizó el género, sería muy útil para abrir puertas a nivel internacional. Puertas que incluso podrían beneficiar a íconos vivos, como El Charrito Negro o Luis Alberto Posada.

Hablar de la música regional como un solo género, sobre todo teniendo en cuenta las colaboraciones ya existentes entre pares como Espinosa Paz con Jhonny Rivera o Paola Jara con Chiquis Rivera (hija de la fallecida Jenni Rivera), podría llevar a la música popular de ambos países a una era dorada sin precedentes, con similitudes a la que hace años vivió el reggaetón de Colombia y Puerto Rico cuando estrellas de ambos países se impulsaron mutuamente.

De cerca, Luis Alfonso mira y aprende. Tras el hito que marcó Yeison Jiménez al convertirse en el primer artista de música popular en llenar el Estadio El Campín, el 4 de octubre de 2025 él también conquistó el escenario bogotano con cerca de 30.000 personas. Pero su apuesta va más allá de los conciertos: ha fortalecido su conexión con México a través de colaboraciones con artistas como Tony Aguirre – compositor de gran prestigio dentro de los corridos, con créditos junto a Peso Pluma, Xavi, entre otros – y Luis Ángel «El Flaco», además de unir fuerzas con referentes colombianos como el propio Yeison Jiménez y Paola Jara. 

También, mezclando electrónica con “música popular” colombiana en un sonido que él mismo ha definido como electrocorridos contentosos y de los que ha surgido su mayor éxito “Chismofilia” y hasta su colaboración con Blessd, cuando lo sacó del reggaetón y lo acercó a su género en “Tequila Con Cerveza”. Porque Luis Alfonso parece tener claro que para él la innovación y la autopromoción van de la mano.

¿Acaso estamos, guardando las respectivas proporciones, ante el nacimiento del Peso Pluma colombiano?

Written By
Luisa Fernanda Peña