Cultura Profética entra en un nuevo ciclo con ‘En Bucle’: “Es muy propio y muy íntimo”
Después de reencontrarse con el público colombiano en El Cordillera, la agrupación puertorriqueña habló con Billboard Colombia sobre el álbum que marca una nueva etapa creativa, su llegada a Rimas Entertainment y las colaboraciones que siguen estrechando su vínculo con Colombia.
Casi tres décadas después de comenzar su historia, Cultura Profética sigue encontrando nuevas formas de seguir manteniendo viva su esencia como una de las agrupaciones más relevantes dentro de la escena del reggae latinoamericano. Ahora, la agrupación puertorriqueña entra en una nueva etapa en la que presentan su nuevo álbum En Bucle, una producción de 18 canciones que se convierte en su primer trabajo discográfico bajo el sello de Rimas Entertainment.
Esa nueva etapa también se vivió en Colombia, donde la agrupación regresó recientemente para presentarse en el Festival Cordillera, con un repertorio que reúne tanto canciones que han acompañado a distintas generaciones como el material más reciente de En Bucle.
Precisamente, uno de los retos que enfrentaban antes de subir al escenario era cómo condensar casi 30 años de música en el tiempo limitado de un festival. “Si hay algo que se nos hace muy difícil es escoger los temas para tocar en un festival, ya que obviamente no puede ser demasiado largo el show, tienes un tiempo medido, contado”, explicaban antes de su presentación.
La solución fue mantener la energía arriba durante todo el espectáculo. “Queríamos poder complacer a la gente con muchos de los clásicos, pero también curarnos tocando todo lo nuevo… El show es palo tras palo, o sea, no le puedes bajar”.
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Después de años alternando entre grabaciones, escenarios y giras, Cultura Profética encontró en su propio estudio el espacio para detenerse, experimentar y construir un álbum con una libertad creativa que hasta ahora, no había tenido de la misma manera. Ese es precisamente uno de los elementos que diferencia a En Bucle de otros trabajos de Cultura Profética, ya que por primera vez, la banda pudo desarrollar una producción completa en su propio estudio, un espacio construido específicamente alrededor de su sonido.
La oportunidad llegó después de firmar con Rimas Entertainment, tras 28 años de carrera. El nuevo acuerdo les permitió hacer una pausa en el ritmo habitual de presentaciones para concentrarse exclusivamente en producir. “Eso nos dio la oportunidad de parar de tocar para poder dedicarnos a producir solamente, y también de poder finalmente hacer una buena inversión en el equipo necesario para hacer nuestro propio estudio con nuestro sonido, pudimos tomarnos el tiempo que queríamos y jugar libremente”, explican.
No se trata de un estudio comercial tradicional. Es, ante todo, un espacio pensado para Cultura Profética y para la manera particular en que la agrupación trabaja su música. La diferencia también estuvo en el ambiente. La banda pudo acomodar el espacio a su medida, trabajar con horarios propios, recibir amigos y, sobre todo, tomarse el tiempo necesario para escuchar nuevamente las canciones y decidir qué querían cambiar.
“Acomodamos el estudio como quisimos, trajimos los munchies, los amigos, horarios cualquiera, y pues obviamente eso se tradujo muy bien en el disco… Se siente muy propio y muy íntimo”, aseguran.
El nombre del álbum tampoco nació como una gran declaración conceptual desde el comienzo. En Bucle era originalmente el título de una de las canciones, hasta que una integrante del equipo creativo que acompañó los primeros meses del proyecto propuso utilizarlo para bautizar toda la producción. “Cuando lo dijo fue como que: ‘Wow, ok, definitivamente así tiene que llamarse el disco’. Cuando después uno escucha todos los temas, te das cuenta que el nombre viene demasiado como anillo al dedo”, cuentan.
La estructura de cada uno de los 18 tracks del álbum terminó reforzando todavía más la idea de En Bucle. Las canciones fueron organizadas de manera que el recorrido al escuchar el disco pudiera volver al principio, especialmente con “Yo volveré”, el tema que cierra la producción.
“La manera en que se acomodaron las canciones también te invita a repetir. Todo hizo mucho sentido. Fue una decisión bastante clara hacer temas concisos y que fueran pegajosos”, explican. Desde el comienzo, la banda imaginaba estas canciones acompañando a alguien durante un viaje por carretera, “estas son canciones para ir por ahí en el carro y ponerlas de camino”, cuentan.
Para una banda con casi tres décadas de trayectoria, firmar con una nueva compañía discográfica como Rimas Entertainment podía parecer una decisión inesperada. Cultura Profética, sin embargo, asegura que durante años recibió distintas propuestas y que siempre había priorizado conservar el control de sus decisiones.
“Nos costó, no te lo voy a negar. Ya por mucho tiempo otras disqueras nos habían hecho ofertas diferentes, pero nosotros siempre preferíamos tener el control de cómo tomamos las decisiones y hacemos las cosas”, explican.
La propuesta de Rimas Entertainment terminó siendo diferente por la libertad que encontraron dentro del sello. “Nos trataron muy bien, son una muy buena disquera, son puertorriqueños, son chamacos jóvenes que trabajan, nos dieron toda la libertad creativa. Nunca interfirieron en nada de las decisiones de nosotros”, aseguran.
Para la agrupación, esa libertad fue fundamental para que En Bucle pudiera existir de la manera en que lo hizo. “Creo que ellos nos dieron esa libertad y esa oportunidad de poder estar aquí en nuestras casas, en la comodidad de nuestro propio estudio, y ha sido muy lindo la decisión con ellos. Se siente en el disco”, dicen.
Ahora, la agrupación forma parte de un catálogo que reúne artistas de distintas generaciones y géneros, incluidos nombres de grandes talentos de la música latina como Bad Bunny, Rawayana, Latin Mafia, Omar Courtz, entre otros, por lo que cuando se les pregunta por la posibilidad de seguir expandiendo su universo creativo al lado de nuevos talentos, no dudan en que es algo que puede pasar muy pronto. “Claro, cuestión de tiempo”, dicen frente a la posibilidad de trabajar con otros artistas del sello.
Si hay un territorio que ha adquirido un lugar especial en la historia reciente de Cultura Profética, es Colombia, especialmente por sus conexiones musicales que han inmortalizado en canciones como “Te Creí” o “Mantís” junto a Greeicy, a quien le tienen un cariño especial, “creo que cliqueamos demasiado bien”, dicen sobre su relación con la artista. “Las energías no mienten y cada vez que nos hemos juntado han salido canciones increíbles”.
La relación comenzó desde sus primeras visitas al país y se fue fortaleciendo con experiencias como su participación en Rock al Parque en 2014, que la banda recuerda como uno de los conciertos más multitudinarios de su carrera. “Ha sido el público más grande que hemos tenido en nuestra carrera”, cuentan sobre aquella presentación. Aunque tocaron a las dos y media de la tarde, recuerdan que “ya a esa hora estaban las 126 mil personas allí en el festival”.
Esa conexión también se ha trasladado a la música. En Bucle incluye “Flaca”, su colaboración con Kapo, mientras que la banda ha mantenido otros vínculos creativos con artistas colombianos como Greeicy. El encuentro con Kapo ocurrió en un festival en Aruba. Cultura Profética lo invitó a comer y a partir de esa conversación, descubrieron una conexión que terminó convirtiéndose en música.
“De ahí nos quedó claro que el tipo era muy genuino y que algo teníamos que hacer”, cuentan. “Él encendió la chispa de la dinámica de la colaboración, que de eso se trata. Es una relación humana que se convierte en una obra de arte”, explican. Aunque prefieren no adelantar demasiado sobre lo que viene, sí dejan una promesa clara: “Vienen más colaboraciones con gente de Colombia, definitivo”.
Después de casi 30 años, Cultura Profética parece encontrarse precisamente en eso, en movimiento. En Bucle, un álbum que, como su nombre indica, puede comenzar de nuevo cada vez que termina, y quizás ahí está una de las claves de la longevidad de la agrupación, seguir regresando a la música, pero nunca exactamente al mismo lugar.
