Elvis Presley in Concert y el ambicioso trabajo por recrear grandes momentos en vida del artista
El largometraje, estrenado en cines, viene acompañado de un álbum que rescata himnos del Hot 100 como “Hound Dog”, para celebrar el legado del rey del rocanrol.
El lanzamiento de la banda sonora EPiC: Elvis Presley in Concert marca uno de los proyectos archivísticos más ambiciosos dedicados a Elvis Presley en los últimos veinticinco años. En el marco de un disco que acompaña al documental de concierto dirigido por Baz Luhrmann.
Un disco que recupera varios de los mayores éxitos del “Rey del Rock and Roll”, muchos de los cuales dominaron el Billboard Hot 100 en su momento: “Hound Dog” (No. 1 durante once semanas en 1956), “Big Hunk O’ Love” (No. 1 en 1959), “Are You Lonesome Tonight?” (seis semanas en el No. 1 en 1960), “Can’t Help Falling in Love” (No. 2 en 1962), “In the Ghetto” (No. 3 en 1969), “Suspicious Minds” (No. 1 en 1969) y “Burning Love” (No. 2 en 1972).
Asimismo, el álbum rescata piezas como “Always On My Mind”, originalmente lado B del sencillo “Separate Ways” de 1972, y redescubre clásicos que Presley incorporó a su repertorio en vivo, como “Bridge Over Troubled Water”, de Simon & Garfunkel, y “You’ve Lost That Lovin’ Feelin’”, popularizada por The Righteous Brothers. Ambas asociadas a su documental de 1970.
Uno de los cortes más conceptuales es “Wearin’ That Night Life Look”, una pieza construida a partir de fragmentos y referencias a cuatro grabaciones clásicas de Presley – “Wearin’ That Loved On Look”, “Night Life”, “I, John” y “Let Yourself Go” – para dar forma a una canción completamente nueva que parte del ADN musical de Elvis y lo proyecta hacia el presente.
Así fue la restauración de los archivos para el disco y la película
El gran acierto de Elvis Presley in Concert está en que, en lugar de presentar material de estudio recién grabado, está construido – íntegramente – a partir de negativos y metraje inédito de documentales como Elvis: The Way It Is (1970) y Elvis On Tour (1972). Así como de otras grabaciones en 8 mm y capturas de audio nunca antes revelado, de Elvis Presley hablando de su vida.
Para lograrlo se reunieron en las instalaciones de restauración de sonido e imagen del director, guionista y productor Peter Jackson en Nueva Zelanda, y con la ayuda de su equipo lograron recuperar el material. El resultado es una banda sonora híbrida que combina registros en vivo, medleys ensamblados y remixes contemporáneos, adaptados específicamente a la narrativa cinematográfica del filme.
“Fueron entre tres y cuatro meses dedicados a la película, un periodo incluso más extenso que el invertido en las 27 canciones de la banda sonora. Posteriormente, trabajamos cerca de dos meses exclusivamente en el álbum, junto a los coproductores Evan McHugh y Bryan Patrick, y el productor ejecutivo Baz Luhrmann. En esa etapa, ampliamos los remixes, realizamos la secuenciación, la mezcla en estéreo y la masterización final”, explicó el productor musical Jamieson Shaw, al ser contactado por Billboard Colombia.
Entre los momentos más destacados figuran versiones EPiC de “Can’t Help Falling in Love”, “Hound Dog” y la apertura con “Also Sprach Zarathustra” fusionada con “An American Trilogy”, un guiño a la potencia escénica de Presley en los años setenta. Además, se incluyen remixes de “Love Me” e “In the Ghetto” bajo la dirección de Jamieson Shaw, así como una remezcla de “Don’t Fly Away” a cargo del dúo australiano PNAU (los mismos del éxito “Cold Heart” de Elton John y Dua Lipa).
Este último sencillo incorpora elementos de “Suspicious Minds”, canción que formó parte de la banda sonora de la película Elvis (2022), reforzando la intención del álbum de tender puentes entre las grabaciones históricas del artista y una estética de producción moderna.
