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“Ese es el sazón de Penelope, ser una gringatina”: La promesa del pop latino, Penelope Robin habla de su amor por Colombia y de lo que viene para su carrera

  • Publicado septiembre 8, 2026
“Ese es el sazón de Penelope, ser una gringatina”: La promesa del pop latino, Penelope Robin habla de su amor por Colombia y de lo que viene para su carrera
Cortesía Paola España Press

Sin saber una palabra de español, decidió cantar en el idioma de sus raíces para llevar su proyecto musical al mundo entero, conectando con comunidades en Latinoamérica y miembros del colectivo LGTBIQ+.

Nació en Miami, creció rodeada de música y llegó a Colombia hace cinco años sin siquiera hablar español. Hoy, Penelope Robin no solo considera al país como su hogar, sino que también ha encontrado aquí una manera de reconectar con sus raíces latinas y construir el universo artístico que quiere compartir con el mundo.

Cantante, compositora y ahora también involucrada de lleno en la producción de su propia música, la artista de raíces cubanas y venezolanas, se ha empezado a ganar un lugar dentro de sus fanáticos en Colombia y Latinoamérica, especialmente en este 2026 que ha estado bastante activa con canciones como “Diosa de Cien Colores, o “Ansiedad”, y su más reciente lanzamiento “Imaginarte”, una colaboración junto a Cabas que nació de manera inesperada.

“Cabas siempre ha sido una inspiración muy grande para mí, entonces poder tener la oportunidad de hacer esta colaboración con él es muy importante, muy lindo”, cuenta Penelope Robin a Billboard Colombia.

La canción, gira alrededor de la imaginación y la manifestación. “Yo siento que necesitamos empezar a imaginar más”, dice. “Siempre pensamos en la realidad, en lo que va a pasar después y cuando estás creciendo y pensando más en el futuro, estás imaginando, estás manifestando lo que te puede pasar en la vida”, explica el concepto se su nueva colaboración.

La conexión con Cabas surgió de forma espontánea. Una visita a su casa, una reunión alrededor del piano y la iniciativa de la propia Penelope terminaron convirtiéndose en una sesión de estudio que ya hoy resuena entre sus fanáticos que empiezan a conectar con ella. “Como yo soy toda ‘tiki-tiki’, soy mi propio mánager a veces, le dije ‘Hey, deberíamos hacer una canción, una colaboración’”, recuerda entre risas. Al día siguiente ya estaban hablando por WhatsApp y poco después la canción comenzó a tomar forma.

“Nos sentamos en el estudio y fluyó muy bien. Mi música ha sido muy pop y él tiene una forma de expresarse con su música muy diferente, pero la verdad fluyó muy bien. De una sabíamos lo que queríamos y de qué queríamos hablar”, asegura.

La relación de Penelope Robin con la música comenzó mucho antes de que pudiera imaginar una carrera profesional. Su padre es productor musical y su madre trabaja como directora, por lo que creció rodeada de artistas y estudios de grabación. “Siempre tenía un estudio en mi casa y eso era mi playhouse”, recuerda. “Yo tomaba mis siestas en el estudio, jugaba con los botones”.

Escribió su primera canción cuando tenía alrededor de siete años y, poco a poco, comenzó a desarrollar su relación con la composición, las melodías y la guitarra. A los 10 años tuvo uno de esos momentos que terminarían confirmándole cuál era su camino, abrió un concierto de Karol G.

“Yo tenía muchos nervios antes de subir al escenario. Había mucha gente y yo sentía que no podía subir”, recuerda. “Pero me subí y, cuando me subí, se me fueron todos los nervios”. Ese instante cambió algo en ella. “Ahí fue cuando dije: ‘No, chica, tú estás para romper’”, dice entre risas.

Desde entonces, la artista ha seguido construyendo un proyecto musical que, según ella misma, no quiere limitarse a un solo sonido. “Yo te puedo tener de todo”, afirma. Esa puerta abierta a experimentar con su música en diferentes sonidos parece ser una de las claves del proyecto que Penelope Robin está construyendo. Aunque actualmente se mueve principalmente dentro del pop latino, asegura que la música que viene mostrará otras facetas de su identidad artística.

“Musicalmente estamos muy versátiles”, dice. “Yo siento que toda la música nueva que viene en camino va a poder mostrar el lado de Penelope que además de ser cantante, es música, el lado de producción también, porque estoy produciendo todas mis canciones”, dice.

Sus referencias e inspiraciones musicales son tan diversas como su propia identidad cultural. Puede pasar de Ryan Castro a Ca7riel y Paco Amoroso, de Rawayana a Fuerza Regida, y encontrar inspiración en cada universo. Por eso asegura que su carrera se encuentra en una de sus etapas más versátiles hasta ahora. “La nueva música que tengo es una mezcla de todo”, dice. “Tengo influencias del R&B, del indie, de corridos tumbados, de todo”.

Aunque nació y creció en Miami, Penelope Robin asegura que su llegada a Colombia ocurrió casi por azar del destino, pero fue amor a primera vista. Vino de visita con su familia, recorrió Bogotá y algo cambió. “Nos enamoramos y dijimos: ‘Bueno, vamos a quedarnos acá’”, recuerda. “Ahora soy una colombiana adoptada, me siento en casa”, dice con orgullo del país que ha convertido en su hogar.

Lo curioso es que, pese a haber crecido en una ciudad profundamente multicultural y siendo hija de madre venezolana y padre cubano, no hablaba ni una palabra en español cuando llegó al país. Sin embargo, fue más fuerte la pasión por sus raíces que asumió el reto de enfrentarse a un nuevo idioma e inlcuso cantar en español, para llevar su proyecto artistico al mundo en su lengua materna.

“Yo nunca aprendí español en Miami, nunca. O sea, yo llegué acá a Colombia hace cinco años y no sabía nada”, explica. “Aprendí español acá, pero también estoy cantando en español, entonces ha sido una forma de conectar con mis raíces latinas”.

Hoy ella misma, se define con una palabra que parece resumir perfectamente su esencia como artista, pero también como Penelope misma: “gringatina”. “A veces me siento muy gringa y otras veces me siento muy colombiana”, dice. “Cuando jugaba Estados Unidos en el Mundial, yo estaba ahí con mi camisa de Estados Unidos, muy americana. Pero después jugaba la Selección Colombia y yo estaba ahí con más sazón cantando “EL RITMO QUE NOS UNE” de Ryan Castro. Es difícil escoger”, asegura entre risas,

Esa mezcla también está presente en su manera de entender la música y su proyecto. Para Penelope Robin, cantar en español incluso sin dominar a la perfección el idioma, fue una decisión que nació tanto del lugar en el que estaba construyendo su carrera como de la necesidad de reencontrarse con una parte de sí misma.

Recuerda que cuando esto ocurrió solamente pensó: “Mi familia es latina, yo soy latina. Necesito empezar a conectar con Penelope también, no solo con los colombianos. Necesito conectar con mis raíces latinas”.

Y aunque reconoce que todavía hay momentos en los que piensa en su acento, ha aprendido a convertirlo en parte de su identidad. “A veces canto en español y digo: ‘Espero que no suene mal, espero que no suene como una gringa que no sabe’, pero yo siento que eso es lo que da el sabor, ¿sabes? Ese es como el sazón de Penelope, de esta gringatina Penelope”.

Ese “sazón” que ella llama la ha llevado a conectar con una gran comunidad de fanáticos y personas que siguen su música y que han conectado con sus letras y el mensaje que lleva con su voz. Entre ellos, gran parte del colectivo LGTBIQ+, especialmente con uno de sus últimos lanzamientos “Diosa de Cien Colores”, una canción que resonó con fuerza durante su presentación en la Plaza de Bolivar en Bogotá en medio de la celebración del Pride, y que ya empieza a ser adoptada como uno de los himnos de la comunidad.

“Lo más lindo de todo esto es celebrar el amor, y poder ser orgulloso de quién somos”, dice Penelope sobre el apoyo que ha recibido de la comunidad, además, asegura que para ella tiene un valor especial, porque se identifica mucho con sus ideales, “ellos son ellos mismos, ¿saben? A ellos no les importa nada, y yo siento que yo soy muy así, entonces me identifico mucho”.

Dentro de su camino en la música, siempre ha tenido una convicción con la que trabaja cada día: la música no es solo una carrera. “La industria en general es muy frustrante y pasas por muchos momentos en donde dices: ‘Uff, ¿será?’”, dice. “Pero la pasión le gana a todo. La pasión que tengo por la música, por compartir mi música y por conectar con toda esta gente que de pronto lo necesita, para mí es lo más importante”, asegura.

Pero en el camino, ha logrado construir un equipo, al que hoy considera su familia. “Como artistas a veces tenemos mucho miedo de firmar con una disquera, porque nunca sabemos lo que va a pasar, pero Sony es mi familia, me han tratado increíble, de verdad somos un equipo”, dice sobre la casa disquera de la que con orgullo forma parte desde 2025.

Mientras trabaja en los próximos lanzamientos e incluso considera la posibilidad de reunir parte de esa nueva música en un EP, Penelope Robin también mira hacia adelante con ambición. Su nombre figura entre los considerados para los Latin Grammy 2026, aunque espera que esa posibilidad se concrete, asegura que el trabajo continuará sin importar el resultado.

“Si algo pasa, es porque he estado trabajando mucho. Igual, si no pasa, está bien, porque la próxima vamos a estar ahí”, dice con plena seguridad. Por ahora, la artista sigue imaginando, como dice su nueva canción junto a Cabas, y también manifestando lo que quiere que venga en el futuro para su carrera.

“Espero que muy pronto pueda seguir acá, vivir acá toda mi vida y que ojalá pueda estar haciendo El Campín o el Movistar muy, muy pronto”, concluye. 

Written By
Luisa Fernanda Peña