Gilberto Santa Rosa: “El bolero es el padre de la música romántica moderna”
El intérprete de “Que Alguien Me Diga” o “Mentira” presenta Íntimo, un disco en vivo donde retoma raíces y busca recuperar la esencia de los discos tradicionales.
“Cuando pienso una producción, todavía la pienso como lo que solía ser un disco”, explica Gilberto Santa Rosa, una de las figuras de la salsa con mayor impacto mundial, quien además de sus grandes éxitos, nos ha dejado álbumes confeccionados al detalle como Punto De Vista de 1990 (recordado por canciones como “Perdóname” o “Vivir Sin Ella”) , Expresión de 1999 (Qué Alguien Me Diga”) o Contraste de 2007 (“Conteo Regresivo”).
Eso no significa que Santa Rosa no entienda o no acepte que las dinámicas de la música han cambiado o que reniegue de los tiempos modernos. Muchos recuerdan su incursión el reggaetón con Vico C, con la magnífica “Lo Grande Que Es Perdonar”, y recientemente acompañó a Bad Bunny en uno de los shows de su residencia en Puerto Rico. Pero sí significa que, al menos en estos pequeños detalles, el pasado sí solía ser mejor y que él – que no depende de tendencias ni necesita nuevos hits, luego de más de cuatro décadas de carrera – todavía disfruta hacer discos a su manera.
Es así como en los últimos quince años ha lanzado desde grabaciones con amigos – o rindiendo tributo a colegas y amigos –, hasta discos en vivo y un especial navideño. En estos álbumes no solo ha hecho salsa (o géneros hermanos como el son), sino que también ha explorado otros estilos, entre los que siempre vuelve a aparecer uno de sus amores sonoros eternos: el bolero.
Lo explora desde los inicios de su carrera. A comienzos de los noventa grabó un tributo al bolerista puertorriqueño Tito Rodríguez y años más tarde presentó, en este estilo, versiones de éxitos suyos como “Que Alguien Me Diga”, así como boleros que hoy en día podrían entrar en la categoría de clásicos como “No Pensé Enamorarme Otra Vez” o “Por Más Que Intento”.
Así que para El Caballero de la Salsa el bolero siempre es un lugar seguro al que puede regresar, lo que precisamente sucede con la producción que lanzó hace pocos días. Un disco donde, en palabras suyas, no hay un ‘paren, vamos a hacerlo de nuevo’ y que le permite estar ante su público sin tantos adornos. Como sí puede haber ocurrido en otro disco de su discografía que tiene un alma parecida: Necesito Un Bolero, que además tuvo a Marco Antonio Solís, Natalia Lafourcade, Lena y Eugenia León como invitados.
Íntimo podría hacernos pensar en otro disco suyo, que también se siente muy personal, Necesito Un Bolero de 2014. Pero cuando uno escucha con detenimiento, este pequeño concierto resulta un poco más orgánico, tal vez porque fue grabado en vivo o por la instrumentación. ¿Qué tan adecuada podría ser esta comparación entre ambos trabajos?
El corazón de ambos repertorios hace que se acerquen, pero, como dices, la propuesta es distinta, en términos de que una presentación en vivo trae una magia especial. Lo que tú escuchas y ves es lo que hay, ahí no se repitió nada. No hay un ‘paren, vamos a hacerlo de nuevo’. Eso no pasó.
Ese disco también tenía un sonido muy pop, que se nota en “A Dónde Vamos A Parar” con Natalia Lafourcade o “Apaga La Luz”, que son temas tienen ese componente del bolero, pero también una producción muy contemporánea…
Sin duda alguna. Es que en esencia son baladas y están escritas como baladas. Entonces lo yo que traté fue halarla un poco, para el bolero, pero de hecho, al final son la misma cosa, porque recuerda que el bolero es el padre de la música romántica moderna. Entonces, lo que se trató de hacer fue juntar ambas tendencias, ambas vertientes.
También hay que destacar el hecho de que Necesito Un Bolero es un disco hecho en estudio, con otro tipo de intención, musicalmente hablando. Con varios productores, lo que también lo hace sonar distinto, a este disco en el que tengo una agrupación más pequeña y estoy cara a cara ante el público, sin ningún adorno.
En el proceso de creación de Íntimo, ¿te hiciste la pregunta de si era necesario o no sumar a otros artistas como invitados?
Me vi tentado a hacerlo, pero, como tenía un formato específico, me dije ‘no, no lo voy a hacer’. Quizás este Íntimo abra la puerta para algún otro, entonces quizás en ese otro podamos hacer una intervención con alguno de los compañeros.
¿Por qué es importante revisitar, en este trabajo, canciones como “Que Alguien Me Diga”, “Pueden Decir” u otras que han sido tan importantes y hacerlo justo en este momento de su carrera?
Por la dinámica de cómo funciona la promoción de la música, hoy en día, digamos que todo es inmediato, con una velocidad increíble. Modestia aparte, yo he grabado muy buena música, que a veces se queda o sale y la gente ni siquiera la escucha. Y como le comentaba recientemente a un compañero, cuando pienso una producción, todavía la pienso como lo que solía ser un disco.
Uno ahora organiza un disco y la gente ya no lo escucha como antes, donde se suponía había un orden y una intención sobre cómo tú organizabas las canciones. No, ahora tú escuchas la canción que te gusta, inclusive mucha gente ni siquiera escucha la canción completa, sino un pedazo de la canción que les gustó. Todo es tan rápido que hay mucha música, que se queda en el camino.
Y a usted como que no le preocupan mucho esas cosas. Es decir, viene de un hacer Debut Y Segunda Tanda, con homenajes a Alejandro Sanz, Carlos Vives o Willy Chirino, pero también con temas nuevos. Pareciera como si estuviera en un momento sin presiones, como si simplemente grabara por el deseo de hacer un disco o aprovechar la inspiración.
Mira, yo nunca he grabado nada que no me guste, ni he grabado nada para que se pegue, como decimos nosotros. Pero quizás, ahora son los años los que te dan esa libertad de no preocuparte tanto. Lo digo con mucho cuidado, porque tampoco quiero quiero que piensen que antes no se hacía.
Siempre he sido muy cuidadoso con mi repertorio y además me declaro responsable de todo lo que ha pasado ahí. Aunque posiblemente antes sí tenía algún tipo de limitación por X o Y, que quizás ahora con los años lo va soltando.
¿Cómo se prepara para los conciertos que vienen ahora en la gira con la que presentará Íntimo y que comenzará en Estados Unidos en febrero? ¿Cómo los imagina?
Bueno, yo, primero me divierto mucho. Me divierto mucho organizando. Esa es la parte que me toca a mí.
Traigo ideas, hay gente del área técnica que me ayuda mucho con las ideas. Mis conciertos son esencialmente de música, son recitales, no son conciertos llenos de efectos especiales y cosas técnicas, tecnológicas, pero si estos recursos ayudan a adornarlo.
Me divierto mucho poniendo el repertorio, en orden, buscando que la gente se vaya emocionando según vaya pasando el concierto. Inclusive nosotros, como digo yo, en broma pero en serio, todavía tenemos la mala costumbre de tocar en vivo. Eso te da la oportunidad, de cuando tú estás en medio del concierto, si tú ves que algo necesita un poquito de ayuda para levantar el ánimo de la gente… tú puedes cambiar la canción.
Si bien el tema principal de esta entrevista es un nuevo disco, también tengo que preguntarle por Bad Bunny. Tanto por haber sido invitado en uno de sus conciertos, como por el hecho de que eres una persona que siempre ha mirado con mucho respeto al reggaeton. Incluso desde la época de “Lo Grande Que Es Perdonar”, con Vico C, o incluso mucho mucho antes.
La palabra ‘fenómeno’ no se le puede quitar, muchachos. Él tiene la trayectoria y es importante que la gente sepa que no se cayó de un árbol, que viene trabajando hace tiempo. Es que a veces vemos la gloria y no la historia. Por otro lado, lo que está pasando con él es algo fuera de… No creo que tenga un precedente y ha servido para que, en el momento más importante de su carrera, haya puesto a la gente a mirar a su país.
Eso es muy importante y yo creo que ahí resulta una cosa muy loable esto de hablar en español. Es algo que va más allá de todas las cosas, más allá de la música y más allá de la popularidad. Lleva un mensaje contundente para el que lo quiera entender y esa es la parte más importante, lo demás se diluye en la controversia. Yo estoy muy honrado de que él me haya invitado a mí, dentro de tantos y tantos buenos salseros que hay. Porque vemos muchos buenos talentos y su trato para mí fue muy deferente.
Lo agradezco y fue una experiencia muy grata para mí, porque yo estaba muy nervioso y pensaba que estaba invadiendo su territorio, a pesar de que fue él quien me invitó. Pero yo tenía mi reserva y de hecho le dije ‘cuando yo cante, usted se queda al lado mío, no se me vaya’. Fue todo lo contrario, sus seguidores me recibieron con mucho cariño y él es un tipazo, un caballero.
