preloader
Loading ...
Recomendados Shows

La historia del Concierto de Conciertos, el festival bogotano que se convirtió en un símbolo de unión para los bogotanos

  • Publicado mayo 10, 2026
La historia del Concierto de Conciertos, el festival bogotano que se convirtió en un símbolo de unión para los bogotanos
Concierto de Conciertos

El evento multitudinario, que en su primera edición reunió alrededor de 70.000 personas, demostró que el rock en español podría convertirse en una iniciativa cultural rentable, ahora es un emblema de la ciudad.  

El 17 de septiembre de 1988 el estadio Estadio Nemesio Camacho El Campín dejó de ser exclusivamente un templo del fútbol para convertirse en el escenario de uno de los momentos más determinantes de la música en vivo en el país: el Concierto de Conciertos: Bogotá en Armonía. 

El proyecto nació en un contexto en el que el fenómeno del rock en español vivía su auge en América Latina, impulsado por la emisora Super Stereo 88.9 y liderado por figuras como Fernando Pava Camelo, y buscaba algo que – hasta entonces – parecía improbable en Colombia: reunir a decenas de miles de jóvenes en torno a un espectáculo masivo de música contemporánea.

La alianza con la Alcaldía de Bogotá permitió enmarcar el concierto bajo el lema “Bogotá en Armonía”, una consigna que contrastaba con la compleja realidad social del país en los años ochenta. En medio de un entorno marcado por la violencia, el festival ofrecía una narrativa distinta, la de una ciudad capaz de encontrarse desde la cultura.

El cartel fue, en sí mismo, un retrato generacional de la época. Artistas de talla internacional como Miguel Mateos, Franco de Vita, Los Prisioneros, Timbiriche y José Feliciano compartieron escenario con las propuestas colombianas Compañía Ilimitada y Pasaporte. El evento se extendió por alrededor de 12 horas y, por su extensión, comenzó en la tarde y terminó al amanecer.

En total reunió entre 60.000 y 70.000 personas. Ese dato, hoy común en grandes festivales, era extraordinario para la industria local de finales de los años ochenta. Como cereza del pastel, el cierre, a cargo de Miguel Mateos y ya con la luz del día, se sintió casi que poético y ayudó a consolidar el carácter mítico que ahora tiene el evento. 

Además, los capitalinos recuerdan con orgullo la frase que se inmortalizó en dicho concierto: “Bogotá, del putas Bogotá”. Un enunciado que llegaba en un contexto en el que el país atravesaba un duro periodo de violencia a causa del narcotráfico y una desunión que, hasta el día de hoy, muchos citadinos sienten que comenzó a romperse a partir de ese día. 

Concierto de Conciertos

El nacimiento de una cultura de conciertos masivos y el fortalecimiento de la escena local

Antes de 1988, el rock en Colombia tenía audiencia, pero no había demostrado su capacidad para llenar un estadio ni sostener un evento de gran escala. El Concierto de Conciertos cambió esa percepción de manera definitiva.

Si bien entonces, y de igual manera que ocurre en la actualidad, se cuestionó el uso de la gramilla del estadio de fútbol para otros eventos que terminaron afectándola y periodistas deportivos alzaron su voz al estar en desacuerdo con estos nuevos usos para el predio, al tener el concierto un impacto tan gigante, el concierto sirvió para convencer a las autoridades bogotanas de que el Estadio El Campín necesitaba ser habilitado también para los conciertos.

Pero el evento no solo fue importante por cambiar la percepción existente sobre el predio, sino porque al juntar a las grandes figuras de la época con propuestas locales como Compañía Ilimitada o Pasaporte, lo que hizo fue demostrar que estas agrupaciones ya tenían el suficiente nivel para competir con los grandes pesos pesados del continente. No es casualidad que la última de estas dos bandas grabara su segundo disco, publicado en 1990, con Cachorro López. El productor argentino que también ha estado vinculado a producciones de Miguel Mateos.

Además, el Concierto De Conciertos no solo demostró que Colombia tenía talentos de talla continental, que con el paso de los años cada vez tuvieron mayor claridad sobre la necesidad de profesionalizarse. Sino que también puso el mismo reto para las personas que vivían de la industria del espectáculo, quienes también tuvieron que ponerse a la altura de estas nuevas situaciones. 

También demostró a promotores, marcas y medios que el rock y el pop juvenil eran una plataforma comercial viable, así como también una gran manera de generar patrocinios, alianzas, coberturas periodísticas y otro tipo de beneficios para la cultura de la ciudad y del país en general. 

El Concierto de Conciertos a través de los años

La marca, que nació como una iniciativa público-privada y se convirtió en un evento que ha generado sentido de pertenencia y quedado en el corazón de los bogotanos, actualmente sigue apareciendo en conversaciones, documentales, espacios radiales y nuevos eventos, consolidando su legado.

Parte de esta consolidación está relacionada con dos hechos puntuales: el aniversario de los 30 años, en 2018, que hizo que varios medios publicaran especiales que al final sirvieron para reactivar su legado. Y posteriormente, el Concierto de Conciertos 35 años, este sí organizado a partir de una iniciativa privada – que contó con artistas como Miguel Mateos, Aterciopelados, La Mosca o Yordano –, que rescató el componente nostálgico del evento original.

Concierto de Conciertos

Otra de las razones por las que la versión original del festival ha sido tan importante para el público bogotano está relacionada con que, para muchos, para marcó un momento en el que el rock en español – tan vigente a fines de los ochenta y en los años noventa – entró con fuerza a nuestro país. 

En un sentido más amplio la marca también ha funcionado como un símbolo de transición cultural, en el que se pasó de una escena rockera de impacto moderado, a la posibilidad de que los artistas que sonaban en la época pudieran dar el salto a escenarios multitudinarios. 

La nueva edición programada para el próximo sábado 18 de julio de 2026, aún conserva el espíritu de la versión original, en este caso con artistas nacionales e internacionales como Manuel Medrano, Beto Cuevas (La Ley), Miguel Tapia (Los Prisioneros), Kraken, La Mosca, Los Toreros Muertos, Los Cafres y Xmosis (agrupación formada por exintegrantes de Ekhymosis), entre otros. 

Un cartel con el que no solo evoca la nostalgia de épocas pasadas, sino que también busca recuperar ese mensaje de unión que siempre es importante mantener entre la ciudadanía. 

Written By
Laura Gomez