La banda liderada por Dave Mustaine ofreció una noche intensa, con un repertorio que recorrió cuatro décadas de historia musical, con éxitos como “Symphony Of Destruction” o “Trust”.
La gira This Was Our Life de Megadeth llegó a Colombia el pasado 26 de abril con un objetivo claro, ofrecer una noche memorable a sus seguidores. Sobre el escenario, Dave Mustaine, Teemu Mäntysaari, James LoMenzo y Dirk Verbeuren confirmaron por qué la banda es considerada parte de los “cuatro grandes” del thrash metal.
Para muchos asistentes, el concierto se sintió como un recorrido de despedida por más de cuatro décadas de trayectoria, con un repertorio que incluyó clásicos de discos como Peace Sells… but Who’s Buying? (, So Far, So Good… So What!, Rust in Peace, Cryptic Writings y Countdown to Extinction (No. 2 en el Billboard 200). En contraste, quedaron fuera del setlist temas de Youthanasia y Risk.
Antes de que iniciara el espectáculo, una de las primeras experiencias para los asistentes fue recorrer los puntos de merchandising oficial. Limitados a dos ubicaciones dentro del venue, ofrecían camisetas en tres diseños distintos, con un precio cercano a los 43 dólares, lo que no impidió que muchos fans se llevaran un recuerdo de la noche.
El concierto, programado para las 9:00 p. m., comenzó con 23 minutos de retraso. Sin previo aviso, la banda apareció en escena e inició con “Tipping Point”. La euforia del público en platea era tal que, por momentos, la canción resultaba difícil de escuchar.
Durante ese arranque, el grupo ajustó detalles de sonido hasta lograr un balance más claro entre los instrumentos. Conforme avanzaba el repertorio, los asistentes en platea se organizaron en dos pogos que, con el paso de las canciones, se multiplicaron hasta convertirse en cinco, manteniendo una energía constante de apoyo hacia la banda y especialmente hacia Mustaine. A esto se sumó la participación activa del club de fans, dividido en dos grupos a cada lado, que acompañó visual y anímicamente al grupo durante las primeras canciones.
Uno de los momentos más intensos de la noche llegó con el uso de bengalas por parte del público, quienes de manera irresponsable las encendieron durante temas como “Hangar 18”, “Trust” y “Symphony of Destruction”. En medio de ese clima, el coro colectivo “Megadeth, qué chimba, Megadeth” se convirtió en una constante que reforzó la conexión entre banda y audiencia.
Otro instante significativo ocurrió durante “Peace Sells”, cuando los asistentes formaron una bandera de Colombia gracias a adhesivos tricolores entregados por el club de fans, colocados sobre el flash de los celulares. El gesto funcionó como una muestra de agradecimiento hacia la banda y añadió un componente visual emotivo al concierto, en este performance aparece Vic Rattlehead, el alter ego que Mustaine creó en los inicios de la banda.
La noche también dejó espacio para sorpresas. El público colombiano escuchó por primera vez en vivo “This Was My Life”, perteneciente a Countdown to Extinction. A esto se sumó la interpretación de “Ride the Lightning” de Metallica, incluida en su reciente propuesta, lo que añadió un elemento inesperado al repertorio. Ähora les voy a tocar mi canción”, remarcó, en referencias a sus inicios en la agrupación de metal de San Francisco.
El cierre llegó con “Holy Wars… The Punishment Due”, uno de los temas más emblemáticos de Rust in Peace, consolidando una presentación cargada de nostalgia y potencia. Con esta, Megadeth completó su séptima visita a Colombia, dejando una huella que difícilmente se borrará entre sus seguidores.
