“Quiero dejar una huella, no hacer canciones desechables”: Keityn, el compositor estrella colombiano
De Cali para el mundo, la pluma detrás de hits mundiales de la música latina como “Tusa”, “Provenza” o la Session de Shakira con Bizarrap, habla sobre sus raíces, el éxito latino y las canciones que más han marcado su vida.
Con tres años consecutivos como Compositor Latino del Año de ASCAP y una lista de éxitos que incluye canciones como “Tusa” de Karol G con Nicki Minaj, “Shakira: Bzrp Music Sessions, Vol. 53/66”,“Provenza” o la reciente “Pal Agua” de J Balvin y Ryan Castro, que entró al Top 10 de nuestro Billboard Colombia Hot 100 esta semana, Keityn se ha convertido en una de las plumas más importantes de la música latina actual.
Un talento de Cali, que lleva más de 10 años en la industria y suma 25 nominaciones al Latin Grammy de las que ha salido victorioso en cuatro ocasiones, incluyendo dos de los galardones más importantes de los Premios de la Academía Latina de la Grabación, Canción del Año con la Bizarrap session de Shakira y Álbum del Año por Mañana Será Bonito de Karol G.
Aunque su nombre generalmente está detrás de los charts, los récords y las nominaciones, siendo un arquitecto silencioso de grandes hits latinos, el compositor caleño asegura que su verdadera meta siempre ha sido otra: hacer canciones que permanezcan en el tiempo, no en vano todavía varios de sus hits siguen liderando los listados de reproducción, incluso años después de su lanzamiento.
“Trato de enfocarme más en una canción que te recuerde una historia, que te recuerde a alguien. Trato de hacer canciones que se queden, que no solamente sea para rumbear, para un perreo y para sonar en la radio y ya, chao, no. Quiero dejar una marca, dejar una huella”, dice Keityn en conversación con Billboard Colombia.
Una huella que ya está grabada en el Billboard Colombia Hot 100: Keityn no solo aparece como compositor de dos éxitos en el top 10 del chart junto Kris R. y Ovy On The Drums en “Pico Y Chao (W Sound 08)” (No.5) y al lado de J Balvin y Ryan Castro en «Pal Agua» (No.10), sino que su nombre está en el 10% de las 100 canciones más escuchadas del país. «AMISTA» de Blessd y Ovy On The Drums (No.27), «no tiene sentido» (No.32), «ALGO TÚ» junto a Shakira (No.37), «YO y TÚ» con Ovy On The Drums y Quevedo (No.47) y «mi refe» (No.56) — esta última, uno de los temas por los que la ASCAP lo coronó Compositor Latino del Año por tercera vez — completan un bloque de cinco canciones de Beéle que llevan su firma.
A ellas se suman «Mírame» de Blessd y Ovy On The Drums (No.76), «EL AMOR DE SU VIDA» de Grupo Frontera y Grupo Firme (No.82) — también reconocida este año en la ASCAP — y «+57» (No.86), la colaboración más grande del género urbano colombiano, que reunió bajo un mismo track a Karol G, Feid, DFZM, Ovy On The Drums, J Balvin, Maluma, Ryan Castro y Blessd. En total, 10 canciones con el sello de su pluma.
“Eso le hace sentir a uno que está haciendo las cosas bien. Está recogiendo lo que se sembró en esos momentos. Es demasiado gratificante porque hay bastante que se ha sembrado”, asegura. “Canciones que llevan muchos años y que todavía siguen en el chart significa que se hicieron las cosas bien, que el sonido ha gustado”, dice con orgullo Keityn.
Para él, además, ese éxito también representa algo mucho más grande que una satisfacción personal, es el orgullo colectivo de ser parte del talento de nuestro país que ha convertido a Colombia en un país clave dentro de la industria de la música latina que cada vez tiene una expansión más global.
“Colombia siempre ha sido un país en el que exportamos demasiados artistas, demasiada buena música, demasiados productores, demasiados compositores… Seguir el legado, sentir que esa generación en la que me tocó no se deja morir, es una responsabilidad grande”, dice Keityn sobre el orgullo se llevar en su nombre, también el nombre de un país que se ha convertido en potencia musical.
Su sello: “hacer canciones que tengan pies y cabeza”
Aunque su nombre aparece junto al de gigantes de la música latina como Shakira, Karol G, J Balvin o Luis Fonsi, Keityn insiste en que su sello personal no tiene tanto que ver con fórmulas comerciales, sino más con la intención detrás de cada letra.
“Yo siento que lo que me diferencia en la música actual hoy en día es hacer canciones que tengan pies y cabeza, canciones que tengan un sentido común, que tengan una historia, que te recuerden a alguien o algún momento, que no sean tan desechables”, asegura.
Ese enfoque lo ha llevado a sentirse especialmente orgulloso de canciones que, más allá de los números, lograron conectar emocionalmente con el público, o tiene un particular significado emocional para el mismo. “Dejando a un lado los números, porque siento que tengo con Shakira canciones más grandes que ‘Acróstico’, esa canción fue wow”, recuerda. “Habla de su familia, de sus hijos, de un momento tan difícil que ella estaba pasando personalmente. Y en ese momento yo también estaba a la espera de mi hijo”. Además, también fue un reto creativa y musicalmente hablando, ya que fue una oportunidad de demostrar una nueva faceta de ella diferente: “Fue salirnos de la Shakira que estábamos mostrando en ese momento”.
Un momento en el que hacía muy poco habian creado la Canción del Año, Mejor Canción Pop y Mejor Canción Urbana de los Latin Grammy 2023, con “Shakira: Bzrp Music Sessions, Vol. 53”, una canción que llegó en medio de un contexto especialmente sensible para la barranquillera. “Fue un reto porque era un momento difícil y había que tener cautela”, recuerda Keityn sobre las sesiones de trabajo junto a Bizarrap y Shakira, incluso viajando hasta Barcelona para desarrollar la idea.
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“Estábamos Bizarrap, Shaki y yo: tres cabezas diferentes. A veces se distorsionaban un poco las ideas”. Aunque describe el proceso como “muy complejo”, también lo recuerda como una experiencia profundamente especial dentro de su carrera.
Dentro de ese repertorio al que le tiene un cariño especial, “Milagros”, la canción para el documental de Karol G y “Coleccionando Heridas”, la colaboración de la Tropicoqueta al lado de Marco Antonio Solís, también tienen un significado para Keityn, por el mensaje que transmiten. “Son canciones que tienen un mensaje, un trasfondo que de verdad me marcan y que yo como mensajero tengo el deber de exponer”, asegura, con una frase muy potente que podría también describir a la perfección su labor como compositor: ser mensajero.
Su conexión con J Balvin y la inspiración que ha sido para su carrera
Aunque hoy Keityn acumula éxitos junto a algunos de los nombres más importantes de la música latina, hubo un momento puntual que cambió por completo su forma de entender la industria: descubrir el modelo de trabajo de J Balvin y el equipo creativo que lo rodeaba. “Lo que hizo Balvin fue hacerme entender que de verdad yo quería vivir de la música y no necesariamente tenía que ser el artista”, recuerda el compositor, quien asegura que comenzó a admirar no solo al cantante, sino también a figuras clave de su círculo como Sky, Bull Nene y Mosty.
“Ese equipo me dió una luz. Yo dije: ‘pa, es por acá’”. La admiración creció aún más durante la era de Vibras, cuando finalmente tuvo la oportunidad de trabajar junto a él en un campamento creativo rodeado de productores y compositores como Sky, Diplo y Tainy. “Para alguien que en ese momento quería vivir de la producción musical, ese era el paraíso”, dice Keityn sobre una experiencia que terminó marcando el inicio de una relación profesional y personal muy cercana. “Balvin siempre ha sido una de las personas con las que vivo muy agradecido”.
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Salsa, vallenato y las raíces colombianas que han inspirado el sello de Keityn
Aunque gran parte de su trabajo está ligado al reggaetón y al pop urbano, Keityn asegura que su esencia musical viene de los géneros de antaño, de raíz y está profundamente conectada con los sonidos colombianos con los que creció.
“Nací en Cali y me crié en Palmira, entonces la salsa siempre estuvo ahí”, asegura. Artistas como Celia Cruz, Hector Lavoe, Grupo Niche o El Gran Combo de Puerto Rico han sido grandes referentes e inspiración para su carrera. De hecho, en su proceso creativo, la salsa siempre está presente.
“La mayoría de mis canciones, las compongo en guitarra y son muy melodías salseras, entonces tienen ese toque, cuando se hace la versión salsa de una canción que yo compuse, me gusta más la versión salsa, yo siento que mi raíz es salsera”, asegura.
A pesar de acumular éxitos globales, premios y colaboraciones junto a algunos de los artistas más importantes de la música latina, Keityn asegura que nunca ha construido su carrera desde la obsesión por sumar números. Por el contrario, el compositor afirma que gran parte de su camino ha estado guiado por la intuición y el disfrute genuino de hacer música. “Yo nunca tuve expectativas y hoy sí que menos. Siento que las expectativas y planear, son como el primer paso a la frustración”, dice.
Aunque hoy su nombre ya está detrás de canciones que marcaron una generación de la música latina y han escrito historia en la industria, cuando piensa en el legado que quiere dejar, su visión sigue siendo sencilla y honesta: “Que me recuerden como una persona que le aportó a la música latina, a la música colombiana. Como un ser que se divirtió demasiado haciendo lo que le gusta”.
