Ryan Castro hizo historia con su primer estadio El Campín, más de 50.000 personas celebraron Awooween
El Cantante Del Ghetto convirtió su primer estadio en Bogotá en Awooween, un espectáculo de cinco horas, un escenario 360°, cinco universos temáticos y 10 invitados especiales.
La noche del sábado 31 de octubre, Bogotá tuvo la fiesta de Halloween más grande que se haya visto en la capital. Más de 50.000 personas se reunieron en el Estadio El Campín para vivir Awooween, el espectáculo con el que Ryan Castro celebró su primer estadio en la capital, con un show de cinco horas, entre disfraces, invitados especiales y una producción digna de un Ghetto Star que pasó de cantar en los buses y discotecas de la ciudad hace un par de años, a hoy conquistar estadios con su música.
La experiencia recorrió cinco universos temáticos, con un escenario de 360 grados que le permitió estar en el centro del estadio. Cuando las luces se apagaron, Ryan se puso La Máscara y al igual que Stanley, el protagonista de la icónica película, se transformó en la estrella de la noche al ritmo de “El Peor”, “Wasa Wasa”, “Amor de una Noche” y “Ave María” que las cantó desde la cima del escenario, minutos después la puerta de la pantalla gigante se abrió para cantar su éxito “SANKA” desde la tarima principal. El recorrido continuó con temas como “Novio No”, “Qué Locura”, “La Monda”, “Se Le Ve” y “Una a La Vez”, antes de dar paso a uno de los primeros invitados de la noche.

Desde el pacífico colombiano, Koddy G llegó al escenario para cantar juntos “Peli de Terror”. La fiesta tomó otro rumbo con Ghost Rider, cuando la pantalla gigante se elevó para transformar el escenario en un carrusel gigante con motos. Desde allí presentó por primera vez en vivo su más reciente lanzamiento “BRINCAITO”, y continúo con otros éxitos de su repertorio como “Modo Bestial”, “Quema”, “Jordan” y los motores empezaron a sonar, porque Farruko llegó al escenario para cantar juntos “6 AM”, “Cositas que hacíamos”, “Pepas” y más. Minutos más tarde, Ñejo se sumó al escenario para cantar juntos “Monumento”.
El tercer universo, llegó como un guiño a la icónica Familia Addams, Ryan salió de nuevo al escenario vestido de traje y con la mano Dedos sobre su hombro. Desde aquí cantó su nueva versión “Lluvia (AWOO)” del clásico de la salsa de Eddie Santiago, y de repente apareció una novia sobre el escenario. Desde Cartagena, Hamilton hizo su entrada con su particular disfraz para cantar juntos “A Poca Luz” y “4 Life”.

Siguiendo por esta línea más romántica, en un segmento acústico siguió con “Cositas al Oído”, “Si Me Preguntaran” y “Ojalá”, cuando llegó una de las sorpresas más inesperadas de la noche, lejanos al universo urbano de Ryan Castro, directamente desde México, y faltando solo una hora para que empezara Noviembre, Reik llegó para darle la bienvenida al mes con su himno “Noviembre Sin Ti” que sonó a una sola voz en El Campín. Minutos después “FDSR”, esta última dentro de un medley junto a Maisak, quien también hizo parte de los invitados especiales de la noche.
Ryan tuvo un nuevo cambio de look, con tonos rosados empezó un nuevo bloque Awooolove y la energía volvió a tomar otro color. “Dios los bendiga” sonó en el escenario y Tito el Bambino se hizo presente para cantar algunos de los clásicos más emblemáticos del reggaetón, “Felina”, “El Amor”, “Mi Cama Huele a Ti”, “Amor de Colegio”, entre otros.

Cuando parecía que ya se habia visto todo, el Ferxxo se hizo presente en el escenario, pero con la particularidad que se veía un poco diferente, y como en Awooween todo puede pasar, era nada más ni nada menos que la costeñita core Aria Vega disfrazada de Feid, que se sumó al escenario para cantar juntos su éxito “CHÉVERE (premium_remix)” y otros hits de su repertorio.
La celebración continuó con la fonda de Richy, para calentar motores para el emblemático personaje al que Ryan da vida cada diciembre. Con clásicos navideños como “5 Pa’ Las 12”, “Cariñito”, “Loquito por Ti” y sus propios temas decembrinos “Mujeriego”, “Pesebre”, “La Garrafa”, “Pichón” y “Mi Fortuna”. La fonda estuvo acompañada de las dos últimas sorpresas de la noche, Jorge Celedón que llevó el vallenato y como en cualquier buena fiesta colombiana, la música popular que no puede faltar, estuvo a cargo de Jhonny Rivera.

Después de cinco horas de show, la noche terminó con una fiesta llena de color y fuegos pirotecnicos en el escenario con el “Ritmo Que Nos Une”, que cerró con broche de oro la conquiste de Ryan Castro en el Estadio El Campín. Awooween, más que su debut en el gran escenario de la capital, fue un encuentro de generaciones y sonidos de nuestra música latina, desde el reggaetón y dancehall en el que estamos acostumbrados a escucharlo, al pop, vallenato, la música popular y las nuevas voces de la escena urbana colombiana.

Más allá de la producción y el repertorio, la noche tuvo un significado especial en la trayectoria del artista. Bogotá ha sido testigo de su crecimiento, cuando empezaba su camino en la música incluso cantó en el transporte público, desde sus primeras presentaciones en discotecas hasta llegar a uno de los escenarios más emblemáticos del país. Esta vez, las entradas para Awooween se agotaron en tan solo una hora y más de 50.000 personas acompañaron su debut en El Campín con un montaje de 360 grados.
El concierto también representó el cierre de una serie de cuatro presentaciones en estadios colombianos durante 2026. Después de reunir aproximadamente 47.000 personas en el Estadio Atanasio Girardot de Medellín y pasar por Bucaramanga y Cali, Ryan Castro cerró este recorrido en Bogotá con una de las noches más importantes de su carrera.

