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“Somos predicadores de la belleza”: Julio Reyes Copello sobre el futuro de la música latina desde Art House

  • Publicado mayo 31, 2026
“Somos predicadores de la belleza”: Julio Reyes Copello sobre el futuro de la música latina desde Art House
Cortesía Jhajaira Romero Group

Así es el ecosistema creativo y educativo con el que está formando a la nueva generación de artistas mientras apuesta por una industria más humana, consciente y conectada con el propósito detrás de crear.

El compositor y productor colombiano Julio Reyes Copello ha sido uno de los nombres más influyentes de la música latina. Su carrera con más de dos décadas de trayectoria en la que suma más de 50 nominaciones a los Latin Grammy y su trabajo a lo largo de ella al lado de artistas como Jennifer Lopez, Marc Anthony, Alejandro Sanz o Chayanne, lo ha convertido en uno de los productores y compositores colombianos más reconocidos de la industria musical. 

Desde su experiencia, ha enfocado los últimos años su carrera en ayudar a construir la próxima generación de artistas y profesionales de la música desde Art House, una plataforma creativa y educativa que lidera desde Miami. Con una visión que conecta formación artística – desde todos los componentes necesarios –, industria y bienestar emocional, el proyecto se ha convertido en un ecosistema pensado para acompañar no solo a intérpretes y compositores, sino también a ingenieros, managers y A&R que hacen posible el desarrollo de una carrera musical.

“Siempre soñaba con crear oportunidades para los chicos que están aprendiendo de estar cerca del proceso y de cómo funciona en la realidad”, cuenta Julio Reyes Copello a Billboard Colombia. “Siento que la academia tradicional y la realidad tienen una distancia enorme y quería crear un espacio que funcionara como un conector entre esas dos cosas”, asegura.

Con esa idea en mente, el colombiano llevó a Miami el modelo del Abbey Road Institute de Londres impulsada por el icónico Abbey Road Studio – que dio vida a grandes éxitos de The Beatles y más – y abrió el primer programa de esta institución en América. A partir de ahí nació Art House, con una estructura que prioriza la mentoría personalizada y grupos más boutique que apuesten a música que pueda trascender en el tiempo y generar un verdadero impacto global.

“La diferencia entre educación y el negocio de la educación es mentoría. Es hacer grupos pequeños donde uno sepa quién es el que está ahí contigo”, explica. “Tú como educador no puedes levantar falsas expectativas, pero sí puedes hacer tu mayor esfuerzo por abrir oportunidades reales”.

Ese modelo boutique se convirtió rápidamente en uno de los pilares del proyecto. Cada año, Art House recibe únicamente cinco artistas en su programa de desarrollo y complementa ese proceso con espacios dedicados a producción, ingeniería, management y A&R. En 2027 también abrirán una nueva sede en Madrid y planean sumar nuevas áreas enfocadas en content creators y músicos, y en un futuro ojalá traer Art House a Colombia.

De las primeras generaciones surgieron artistas como Joaquina, ganadora del Latin Grammy a Mejor Muevo Artista en 2023, y Ela Taubert, quien recibió el mismo reconocimiento en 2024. Además, el año pasado Ana Sofía también fue nominada en la misma categoría.

“Terminamos teniendo un éxito sin precedentes”, dice entre risas, “y ahí se me quitaron todas las dudas”.

La salud mental como un componente esencial dentro de Art House

Más allá de la formación técnica, Julio Reyes Copello explica que una parte esencial de Art House está enfocada en el acompañamiento emocional y mental de quienes hacen música en una industria que se mueve a gran velocidad y exige constantemente resultados, muchas veces olvidándose de la salud y la estabilidad mental de los artistas, productores o compositores.

Desde su experiencia trabajando con algunos de los artistas más grandes de la música latina, asegura que ha podido observar de cerca los sacrificios que muchas carreras exigen, así como las herramientas que realmente ayudan a sostener una trayectoria en el tiempo.

“El haber estado en contacto con figuras como Marc Anthony y Alejandro Sanz me ha permitido concientizarme de muchas cosas que ellos tuvieron que atravesar para llegar a donde están”, dice. “Y también ver qué les ha servido para seguir siendo consistentes y relevantes. Quiero poder digerir eso y hacerlo entendible para los chicos que se están formando”.

“Nosotros somos los proveedores de esa salud mental, los médicos del espíritu”, asegura de una manera muy poética, con una frase que para él define toda la esencia del arte de crear música: “Somos predicadores de la belleza”. Una frase que describe como su mantra y que para él, explica a la perfección el trabajo al que ha dedicado su vida a lo largo de estos más de 20 años dentro de la industria musical.

Ese es el mensaje que quiere sembrar en sus alumnos, porque asegura que “más allá de la información y de la formación técnica, lo que les va a ayudar a no ser autodestructivos en el largo plazo son esas semillas que uno logra sembrarles”, explica. Además, insiste en que la principal enseñanza que quiere transmitir a todos sus alumnos en Art House es que se repitan día a día: “Yo vine a ser mensajero de la belleza. Y lo único que me tengo que levantar todos los días a hacer, es capturar mi versión de la belleza y traerla en su estado más puro”.

Julio Reyes Copello tiene claro el momento actual que vive la música, y en especial Colombia como país potencia exportadora de talentos que le están dando la vuelta al mundo, por asegura que se siente “muy orgulloso de ser colombiano”, y entiende también lo que significa ser un artista hoy por hoy en la industria, “estamos en un momento donde los artistas, más allá de ser artistas, son role models, son iglesia, son templo, son refugio”, asegura.

 

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Mirando hacia el futuro, sueña con Art House creciendo hacia nuevos territorios como Colombia, México y España, pero manteniendo la esencia con la que comenzó: un espacio boutique de pocos alumnos en formación con espacios íntimos, rigurosos y diseñados para ayudar a los artistas a encontrar una voz propia.

“Quiero seguir ayudándolos a encontrar su voz, a confiar en sí mismos y a tener acceso a su mejor versión”, concluye.

Written By
Luisa Fernanda Peña