Con “Rhinoceros” como único hit radial, Gish pasó de éxito modesto a clásico esencial en la historia del rock alternativo estadounidense.
The Smashing Pumpkins — la agrupación de Chicago fundada por Billy Corgan y James Iha en 1988 — lanzó su álbum debut, Gish, el 28 de mayo de 1991, un disco que eventualmente obtendría certificación de platino y consolidaría a la banda como una de las propuestas más definitorias del rock alternativo de la década. Su posición en el puesto 195 del Billboard 200 fue un comienzo comercial modesto para un trabajo que la crítica terminaría reconociendo como un hito en la música alternativa de guitarras pesadas.
La grabación tuvo lugar entre diciembre de 1990 y marzo de 1991 en Smart Studios, en Madison, Wisconsin — instalación copropiedad del productor Butch Vig, quien años después se haría conocido como baterista de Garbage y artífice del sonido de Nevermind—. Las sesiones fueron coproducidas por Vig y Corgan, con el apoyo de ingeniería de Doug Olson. La banda operaba en bloques concentrados: viajes a Madison de cuatro a seis días, jornadas que se extendían rutinariamente a catorce o quince horas, todo ello con un presupuesto de aproximadamente veinte mil dólares —unos quinientos por día, tarifa que incluía los servicios de Vig—. La intensidad del proceso cobró un precio personal, según se reportó MTV News, Corgan sufrió un ataque de nervios durante las sesiones.
En términos sonoros, el álbum nació de una tensión creativa deliberada. Corgan buscaba un sonido masivo inspirado en Queen y Electric Light Orchestra; Vig, por su parte, empujaba a la banda a superar los límites de lo que creía capaz de ejecutar. Ambos elevaban constantemente las apuestas del otro, generando un ambiente tan productivo como agotador. El resultado fue capturado en una cinta de dos pulgadas de veinticuatro pistas Otari MX80 y mezclado a través de una consola Harrison personalizada de cincuenta y seis canales.
El álbum reúne diez pistas: “I Am One”, “Siva”, “Rhinoceros”, “Bury Me”, “Crush”, “Suffer”, “Snail”, “Tristessa”, “Window Paine” y “Daydream”. Esta última es la única en la que las voces principales recaen en Darcy Wretzky en lugar de Corgan, acompañada de cello de Mary Gaines y violín y viola de Chris Wagner. El disco concluye con una pista oculta, “I Am Going Crazy”, que emerge a los dos minutos y siete segundos de “Daydream” tras un período de silencio. Cuatro de las canciones —“I Am One”, “Rhinoceros”, “Tristessa” y “Daydream”— habían aparecido previamente en demos de 1989.
Las sesiones también dejaron material que no encontró lugar en el corte final. “Slunk” y “Blue” fueron reservados como lados B; “Jesus Loves His Babies”, grabado durante esas jornadas, jamás se lanzó oficialmente. Una versión alternativa de “Slunk”, rebautizada “Chump”, puso las voces principales en manos de Jimmy Chamberlin y circuló con los años entre coleccionistas. Otros materiales del período —demos de “Pulseczar” y “Why Am I So Tired”— aflorarían eventualmente en la compilación Earphoria (1994).
En el plano comercial, el único sencillo que alcanzó las listas Modern Rock de Billboard fue “Rhinoceros”, en una versión editada para radio que llegó al puesto 27.
El reparto del disco incluyó a Billy Corgan en voces, guitarra, bajo y coproducción; James Iha en guitarra; Darcy Wretzky en bajo y voces en “Daydream”; y Jimmy Chamberlin en batería.
La conclusión de Gish marcó un momento bisagra en la historia de la producción alternativa. En cuanto terminaron las sesiones, Vig empacó su equipo y partió a Los Ángeles para comenzar a grabar Nevermind de Nirvana — otro disco que reconfiguraría el panorama musical de principios de los noventa—. La densidad sonora de Gish sentó una plantilla que los Smashing Pumpkins ampliarían en sus lanzamientos posteriores, y sus orígenes independientes demostraron que un presupuesto austero no era obstáculo para la ambición sónica .
